The body Shop

The Body Shop: La marca activista de cosméticos naturales, es un ejemplo de Estrategia de Océano Azul. La fundadora de The Body Shop se basa en sus propios valores y en su criterio para rechazar las prácticas habituales del sector en ese momento, basadas en modelos guapas y jóvenes, promesas de eterna juventud y envases muy costosos.

The Body Shop es una empresa dedicada a fabricar y distribuir productos cosméticos, fue creada en 1976 por Anita Roddick en Brighton y resume de forma brillante como una filosofía de empresa acertada puede llevar a cosechar grandes éxitos.

Anita Roddick, hija de inmigrantes, nació en Inglaterra en 1942. Empezó a trabajar muy joven y un empleo en las Naciones Unidas le permitió viajar por todo el mundo.

De regreso a Inglaterra conoce a Gordon Roddick con quien se casa en 1970 y tienen dos hijas.

Juntos abrieron primero un restaurante y posteriormente un hotel, sin mucha proyección.

Un día Gordon, reune a la familia para comunicarles su decisión de hacer realidad un viejo sueño, recorrer a caballo América, desde Buenos Aires a Nueva York…

Preocupada por su porvenir y el de sus hijas, Anita comienza, sin saber muy bien cómo, su aventura empresarial.

Abre un pequeño local para la venta de cosméticos…

Elige este sector, harta de cosméticos carísimos en envases de lujo, con la imagen de chicas de 16 años en productos antiarrugas para mujeres de 50.

Anita Roddick

Anita Roddick

Comienza con The Body Shop en Marzo de 1976, con la única idea de tener un medio de vida mientras su marido recorre América.

Sin formación ni experiencia, ve el mundo de los negocios como un medio de supervivencia.

Dirigir su primera tienda le enseñó que los negocios no son una ciencia, se trata de comerciar, comprar y vender creando algo tan bueno que la gente quiera pagar por ello.

El pensamiento creativo se convierte en su mejor aliado, la falta de recursos y sus convicciones le llevan a vender sus productos en envases muy básicos, con etiquetas escritas a mano y a precios asequibles.

Sus viajes le pusieron en contacto con mujeres capaces de cuidar su cuerpo sin comprar un sólo producto, con las que conversaba interesándose por sus rituales de belleza.

Además, la austeridad inculcada por su madre le llevó a cuestionarse el despilfarro de la época, por qué no reutilizar y reciclar o por qué comprar más de lo que se necesita…

Así, su mayor diferenciación surgió de ofrecer tratamientos básicos en envases muy sencillos, con un descuento si se devolvían y que además no sobrecargaban los costes. Presentados en distintos tamaños para cubrir las necesidades de cada cliente.

Pero, sin duda, su mayor acierto fue adelantarse a las tendencias ecologistas que tomarían forma años después. Las paredes de su primer local ya eran “verdes”, más por disimular las manchas de humedad y moho que por activismo, pero sus convicciones le llevan a centrarse en cosméticos de origen natural, prohibiendo los test con animales y con sistema de reciclado y rellenado.

Al principio no le fue bien…

Tienda The Body Shop

Al principio no le fue bien, de hecho tuvo que vender casi el 50% de su negocio a un socio capitalista.

Pero la innovación que supuso para la época, no sólo sus productos basados en la sabiduría tradicional y los remedios naturales, sino su filosofía empresarial de respeto al medio ambiente, defensa de los derechos humanos y el comercio justo, y de protección de los animales, siguiendo su premisa de que “los negocios podían hacer el bien”, hizo que el crecimiento de The Body Shop fuese espectacular.

En 1984 las acciones de la compañía salieron a bolsa y los Roddick se hicieron multimillonarios.

Por cierto, Gordon ya había vuelto de su aventura al morir su caballo en Bolivia…

El Marketing de The Body Shop

Visual the Body Shop

Los productos de esta marca se basan en excelentes ingredientes naturales procedentes de distintas partes del mundo, adquiridos mediante un comercio justo con pequeños agricultores, artesanos y cooperativas rurales.

Sus precios cubren un amplio abanico, que permite atraer a clientes jóvenes y mantenerlos fieles, su target de cliente es una mujer de entre 20 y 55 años de clase media, media-alta, con conciencia social y medioambiental.

El punto de venta es uno de sus grandes fuertes, donde basan la mayoría de su actividad, con un visual merchandising muy atractivo y alegre, la combinación de producto y las actividades promocionales en el punto de venta propician más visitas y un ticket medio más elevado.

Las campañas se crean basándose en los valores de su fundadora.

El boca-oreja es otra de sus armas promocionales, así como la comunicación directa con el cliente. Por supuesto, su presencia en Internet y en las Redes Sociales apoyan su comunicación.

La Marca

Marca The Body Shop

The Body Shop es una marca basada en la naturaleza, que cuenta con unos valores sólidos y bien definidos.

 

  • 1986: “Save the Whales” con Greenpeace, es la primera campaña importante que lanza.

 

  • 1987: Pone en marcha su política de Comercio Justo.

 

  • 1990: Nace “The Body shop Foundation”, organización benéfica para recaudar fondos a favor de grupos de derechos humanos, protección animal y medioambiental.

 

  • 1996: reúnen 4 millones de firmas, gracias a la campaña “Contra los experimentos en animales”, en 1998 se prohiben las pruebas de productos e ingredientes en animales en el reino Unido.

 

  • 1997: The Body Shop se convierte en la primera empresa internacional de belleza en recibir el reconocimiento del Humane Cosmetics Standard, sus productos están libres de crueldad animal.

 

  • 2002: campaña a nivel mundial junto a Greenpeace International para promover energías renovables.

 

  • 2003: Se lanza la campaña contra la Violencia Doméstica con la intención de recaudar fondos para ayudar a las víctimas.

 

  • 2006: L´Oreal compra The Body Shop, hecho controvertido dada la diferente filosofía seguida por ambos grupos, atajado con el compromiso de L´Oreal de continuar trabajando sobre los principios de The Body Shop.

 

Posicionada en la mente del consumidor como una marca ecológica y con conciencia social, con unos valores muy bien definidos, the Body Shop es original, natural, ética.

Su Target también está perfectamente definido, mujer de clase media-alta, de entre 20 y 55 años, que le gusta cuidarse y utilizar para ello cosméticos naturales y se siente comprometida con causas sociales y medioambientales.

La marca ha sido capaz de liderar su nicho basándose en la innovación y en la consistencia de su promesa, aportando confianza mediante la congruencia entre sus acciones, puntos de venta, mensajes, etc., y sus valores.

Se pone de manifiesto la importancia de que una empresa transmita los valores de su fundador y los comunique con efectividad. En este caso, la conservación de los recursos naturales, la defensa de los derechos humanos, la protección de los animales y la calidad natural de los productos, atraen a clientes con estos mismos valores que se sienten reflejados en la marca.

La Clave… Encontrar un Océano Azul

Etica The Body Shop

The Body Shop es un ejemplo de Estrategia de Océano Azul donde se exploran nuevos mercados con necesidades específicas.

La fundadora de The Body Shop se basa en sus propios valores y en su criterio para rechazar las prácticas habituales del sector en ese momento, basadas en modelos guapas y jóvenes, promesas de eterna juventud y envases muy costosos.

Ofreciendo productos de calidad e ingredientes naturales en envases sencillos que controlan el costo, y en un compromiso social y medioambiental.

De esta forma deja paralizada a la industria cosmética del momento, porque copiar su fórmula implicaría ir en contra de la validez de su modelo de negocio.

Esta innovación en valor satisface las necesidades de los clientes a la vez que se apoyan causas justas, lo cual provoca la adhesión de muchos consumidores que comparten esos valores y crea un espacio donde la competencia carece de importancia y el precio tampoco es decisivo.

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