diferenciarte de la competencia

Cómo diferenciarte de la competencia

 

     Todos tenemos algo muy claro por lo presente que resulta en nuestras vidas, la competencia está ahí, es enorme y para los que somos pequeños resulta feroz, porque nuestros recursos nunca pueden competir con esos grandes monstruos que nos ahogan. Por eso es tan importante saber cómo diferenciarte de la competencia.

      Sabemos que nuestra única defensa es ofrecer algo distinto, pero cómo se hace esto si los productos se parecen cada vez más entre sí.


     Está claro que si no hay diferencias el consumidor acabará basándose en el precio para comprar y esa guerra es difícil de ganar.


     Pará sobresalir del resto tienes que diferenciarte de la competencia y ésto pasa por no copiar a los demás, obtendrás mejores resultados si buscas dónde puedes aportar algo extra a tu mercado, que no se haya hecho ya y que te permita posicionarte.


     Y es aquí donde la innovación puede ayudarte, tal vez una innovación con minúsculas, pero que te permita diferenciarte de la competencia aportándole un valor añadido a tus clientes, un estatus superior a tus productos o servicios por los que tus clientes estarán dispuestos a pagar más, porque esa diferencia les proporciona un beneficio añadido. De esta forma tu competencia se reducirá haciendo que tu negocio sea más rentable.


     ¿Estás convencido ya de lo importante que es innovar?…Ahora queda lo más difícil, ¿Qué hago?, ¿Me invento algo?, ¿Cómo lo hago?…


     Tu comercio es una prolongación de ti mismo, tu personalidad, lo que te gusta y lo que no, tu forma de pensar está presente en tu negocio de tal manera que tanto tus fortalezas como tus debilidades se proyectan en él. Lo bueno es que tú eres único, todos lo somos, tú tienes algo genuino y original que te hace especial y diferente, si logras encontrarlo y proyectarlo en tu negocio tendrás una ventaja sobre tu competencia.


     Como esto no es fácil de encontrar o de transmitir en un negocio, en muchas ocasiones la solución pasa por provocar intencionadamente esa diferencia. Podemos empezar buscando cambios muy pequeños, ideas originales que resuelvan al cliente pequeños problemas o deseos.


     Ten en cuenta que en España dos innovaciones muy conocidas cosistieron en ponerle un palo a algo…(Concretamente a un mocho y a un caramelo…)

 


     Tal vez un poco de teoría aclare tus ideas, podríamos dividir la innovación en 4 tipos:

 

Partiendo del mismo producto y el mismo fin podrías ofrecer a clientes menos exigentes una versión más básica del producto o servicio (quitándole los “extras” a los que esos clientes están dispuestos a renunciar). También podrías buscar un mercado para ese producto entre no consumidores habituales del mismo, clientes que requieran una forma distinta de obtener el producto, de prestación, de comunicación o de atención.

 

Partiendo del mismo producto podrías buscar otro fin, una nueva utilidad a lo que tienes, por ejemplo, un restaurante puede además de servir comida en su establecimiento ofrecer un servicio de catering para empresas, el tipo de cliente y la forma en que le llega el producto es totalmente distinta.

 

Probar cosas totalmente nuevas, es decir otro producto y otra finalidad de uso que puedan estar relacionadas y te permitan una nueva linea de negocio.

 

Y por último la mejora del producto o sevicio, tal vez la forma más asequible de innovación. Aquí las posibilidades son muchas, pero quizás algunos ejemplos te ayuden a pensar:

 


                – Puedes mejorar el producto o servicio en sí mismo, se trata de introducir algún matiz o novedad diferenciadora ¿Puedes fabricar el producto que le compras a otro? o ¿Puedes cambiar de proveedores para acceder a productos novedosos, más competitivos o que te reporten mayor margen? También puedes plantearte la especialización en algún producto o perfil de cliente.

               

               – Podrías mejorar los procesos y la organización de tu negocio para optimizar lo que se hace, cómo se hace, dónde se hace, quién lo hace, cuándo y por qué. Documentar los procesos, identificar los que resultan clave, automatizarlos y valorar la externalización de algunos de ellos también puede marcar la diferencia.

 


               – El packaging también puede ayudarte, elegir los tamaños más adecuados para tus clientes, utilizar el tratamiento que das a tus productos como una seña de identidad, tanto su presentación habitual, la forma de entregárselo a tu cliente, la presentación de regalo… Puedes utilizar los kits para transformar un producto normal en algo exclusivo y personalizado.

 


               – La experiencia de compra, tanto el recorrido por tu tienda, el escaparate, la música, etc. puede hacer de tu establecimiento algo único.

 


               – Los canales de distribución también pueden jugar a tu favor: venta on line, venta a empresas, prescriptores y afiliados, etc.

 


               – Las promociones también pueden ser originales y alejarte de tu competencia: concursos, eventos, regalos…

 


               – El servicio al cliente puede ser un punto clave de diferenciación, servicios de asesoramiento, entrega a domicilio, garantías de devolución, tratamiento de quejas, plazos…Todo suma.

 


               – Tu imagen de marca puede ayudarte a llegar a un público que comparta tus valores, y la exclusividad de tus productos o servicios te acercará a la gente que valora adquirir productos únicos.

 


               – El precio es una de las estrategias más utilizadas, lo difícil es perdurar en el tiempo manteniendo precios bajos.

 


     La creatividad, la imaginación y sobre todo la búsqueda te ayudará a diferenciarte de la competencia, utilizando nuevas fórmulas que aporten valor y por supuesto, comunicándolas bien para que tu público pueda elegirte.


     Coge lápiz y papel y a pensar… Puedes ayudarte de amigos y familiares que te aporten otra perspectiva. Adelante!!!

 

Puedes acceder aquí a descargar la Auditoría del Punto de Venta.

 

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