A/B Testing

El AB Testing en el pequeño comercio

 

Ya sabes que lo que no se mide no se puede mejorar, si queremos controlar algo tenemos que medirlo, no hay otra opción. Es algo en lo que insisto mucho porque da resultados, es más, lo que se mide mejora, sólo por el hecho de medirlo. Así que el AB Testing te puede ayudar a decidir entre dos opciones que quieras probar.

     El segundo paso es comparar esos datos, bien con el objetivo fijado o con un referente anterior.

     Como el objetivo suele ser la mejora de lo que se mide, para que ésta se produzca debemos probar distintas acciones. Las matemáticas nos ayudan a medir y comparar, pero, aunque sabemos qué acciones pueden ser más efectivas para cada objetivo, no hay fórmulas mágicas que sirvan para todos los negocios.

     Los factores que influyen son tantos (ubicación, producto, clientela, etc.), que sólo haciendo pruebas sabrás lo que mejor funciona en tu negocio.

     Por ejemplo, si tienes un comercio a pie de calle puedes analizar, de una forma simple, el efecto que tiene el tipo de comunicación que utilizas, la distribución de tus productos o cualquier otra cosa que consideres útil.

     El AB testing es tan sencillo como probar diferentes opciones, estableciendo un tiempo oportuno de prueba para cada una, anotar los resultados obtenidos y sacar conclusiones.

     No es necesario que te compliques mucho, aunque la teoría dice que tener el mayor número de datos es lo ideal, en la práctica muchos datos pueden saturarte y acabar por ignorarlos. Yo te recomiendo que analices lo que te permita alcanzar tus objetivos.

     Si quieres que entre más gente en tu tienda puedes probar dos tipos de escaparate muy diferentes, uno más tradicional y otro más innovador y ver que pasa, tal vez a tu público objetivo le resulte más atractivo el que menos piensas.

     Si has incorporado un nuevo producto o quieres liberar stock, puedes probar a situarlo en distintas zonas de la tienda, comunicarlo de diferentes maneras, ponerlo con precio y sin precio, etc.

     Si tu surtido es amplio puedes comunicarlo por temáticas e ir cambiándolas cada cierto tiempo, así sabrás qué productos tienen mayor demanda y cuáles atraen más público a tu negocio para optimizar tu surtido.

     Si se te ha ocurrido una idea para incorporar a tu negocio, pruébala antes, en menor escala y vete haciendo variaciones para ver cómo encaja mejor con la menor inversión posible.

Hacer pruebas te va a permitir estudiar tu mercado y quedarte con las opciones que mejor funcionen para aumentar tus ventas.

     Lo importante es no dejar nunca de probar cosas nuevas, el comercio es algo vivo que debe estar en constante movimiento. Tus clientes te lo agraderán.

  

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