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Coaching comercial: El factor humano

 

 Las personas son la clave del éxito de cualquier empresa, pero en retail adquieren un papel aún más importante porque son el elemento principal para transmitir la calidad del servicio al cliente. Por eso el Coaching comercial te ayudará a tener un equipo más eficiente.

En el caso del pequeño comercio, su composición mayoritariamente familiar, le confiere características especiales, además es habitual que el propio dueñ@ del negocio se encargue también de la atención al público.

En cualquier caso todos somos personas y nos gusta que nos valoren y nos tengan en cuenta, si estás sól@ aplícate también esta máxima, confía en ti y valora tus logros; si trabajas con familia no lo des todo por supuesto y si tienes empleados, cuídalos y practica la motivación.

 Estar motivados y motivar, escuchar y explicar lo que esperas de la gente, formar equipo y hacer a todos partícipes de él, en definitiva, fomentar una actitud proactiva, con ganas e ilusión abrirá las puertas a un servicio al cliente excepcional y a una gestión más eficaz.

     ¿Qué debes tener en cuenta a la hora de seleccionar al personal?

Para mi la respuesta está clara, lo principal es la actitud, los conocimientos y, por supuesto, la experiencia se adquieren, pero una buena predisposición debe valorarse prioritariamente en el momento de la contratación y fomentarla para que no decaiga.

Me parece importante hacer hincapié en “fomentar la actitud” porque muchas veces es la propia gerencia la que desmotiva. Es importante exigir y hacer un seguimiento continuo, pero igual de importante es fomentar que el empleado aporte sus ideas y su conocimiento del cliente para que se sienta implicado en el proyecto.

Por otro lado es fundamental potenciar el talento de cada uno y encontrar el lugar adecuado para que pueda desarrollar sus habilidades innatas, poner a un buen vendedor en el almacén te resultará poco rentable.

Además de todo esto debes estimular a las personas para obtener la mejor versión de sí mismas, no sólo mediante la retribución económica, hay muchas otras cosas que también valoran; la formación, la retribución en especie, el tiempo y sobretodo reconocer, felicitar y hacer saber que el trabajo está bien hecho puede ser el mejor incentivo.

Esto me lleva al tema de la confianza, ¿Por qué contratar a alguien en quien no confías? La calidad humana es otro de los factores clave a tener en cuenta.

Es fundamental poder confiar en tu personal, no sólo para que puedas delegar responsabilidades que te liberen de actividades fuera de la gestión de tu negocio, sino también para que el ambiente laboral no sea tenso.

Evidentemente conocer a alguien lleva su tiempo y puede ser necesario desarrollar algunas actividades de control pero de ahí a dedicarse al espionaje con todo tipo de tecnologías hay un trecho que sólo provoca tensión, desmotivación y malestar en el trabajador y una ineficiencia total en la gestión, controlar no es lo mismo que gestionar.

Fomentar una actitud participativa, motivar, implicar a tu gente en tus objetivos y crear un ambiente colaborativo y eficaz es algo que tus clientes van a notar perfectamente porque repercute en la calidad del servicio.

Todo esto debe aplicarse también a la familia, a veces el exceso de confianza nos impide dar las gracias o reconocer un buen trabajo o simplemente consultar la opinión sobre determinadas decisiones.

En definitiva, aunque tu negocio sea pequeño es importante tener en cuenta que todos tus colaboradores son personas y que de ti depende la eficacia de su trabajo.

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