empresas minoristas

Los pilares de las empresas minoristas

 

Con toda la información que existe en la red , las ideas nos llegan desordenadas y no sabemos por donde empezar, por eso he pensado que te gustaría un poco de estructura y claridad. Vamos a sentar las bases de las empresas minoristas.

 

     ¿Tienes un pequeño negocio de comercio o servicios o eres un profesional autónomo? En todo caso, todos los días te enfrentas a los retos de asumir todos los cargos que se pueden tener en una empresa y encima con la incertidumbre de no saber si todo ese esfuerzo te reportará el futuro que quieres… Agotador ¿Verdad?

     

     Esta guía te aportará claridad a la hora de focalizar tus esfuerzos en aquellas áreas donde encontrarás mejores resultados.

 Tener una pequeña empresa y hacerla crecer implica básicamente cuatro pilares:

 

1. Clientes.

2. Ventas.

3. Mentalidad Empresarial.

4. Desarrollo de Negocio.

     

 

¡Empezamos!



 

1. CLIENTES

     

 

     Los clientes son tu principal activo, son quienes pagan todas tus facturas, así de importantes son.

 

      Obviamente ya sabes que no se puede gustar a todo el mundo, intentarlo es un fracaso seguro y para hacerlo tendríamos que carecer de personalidad y esto no es bueno ni en la vida ni, por supuesto, en los negocios.

 

     Tú tienes una forma de ser, de entender el mundo, de pensar, de comportarte y de actuar y tu negocio también, si ambas coinciden te resultará más facil llegar a clientes como tú.

 

     Eres único, genuino, no hay nadie más en el mundo igual que tú, pero si que existen muchas personas afines a tus ideas, a tus pasiones, a tu personalidad.

 

     Así debe ser también tu negocio, tu marca: genuino, único en algún aspecto, diferente en algo que la gente que se parece a ti valore especialmente.

 

     Y lo más importante, esa diferencia, esa característica especial que sólo tu negocio posee, debes dejársela muy clara al mundo, tiene que estar presente en todo lo que rodea a tu negocio, desde tu logo hasta el olor de tu establecimiento, absolutamente todo, hasta el más mínimo detalle debe ser coherente con la personalidad de tu negocio.

 

     Porque lo percibimos, todos tenemos en la mente qué posición ocupa cada marca en el mercado y según nuestras necesidades de cada momento acudimos a unos u otros sabiendo de antemano qué nos podemos encontrar.

 

     Por eso tienes que estar en la cabeza del consumidor, ya sea el cliente de tu barrio, de tu ciudad o de donde sea, como la mejor opción cuando necesita el producto o servicio al que te dedicas. Tu marca, tu negocio debe ser el primero que le llega a la mente cuando quiere adquirir esos productos o servicios.

 

     Piensa en Ikea, en Apple, en Volvo, en Fanta, en L´Oreal, en Harley-Davison… no sólo te llega un producto a la mente, te llega una sensacion, un sentimiento, una emoción.

 

     Ahora claro, piensas…menudos ejemplos para comparar con mi negocio… ¿Crees que tu negocio no causa una impresión (buena o mala) en tus clientes y en tu mercado? ¿Es que cuándo entras en una pequeña tienda como cliente, no sales con una impresion clara de ese negocio? ¿Es que cuándo solicitas un servicio, no sabes perfectamente si lo vas a recomendar o no y por qué?

 

     Lo mejor es no dejar al azar la percepción que tengan de tu negocio y controlar, en la medida de lo posible, cómo eres percibido por tus clientes porque, aunque es un aspecto muy olvidado por autónomos y pequeños negocios, lo cierto es que puede darle la vuelta a tu situación y aumentar tus ventas notablemente.

 

     Cuida tu imagen de marca y haz que trabaje para tí.

 

     – Evidentemente quieres resultados y para obtenerlos cuentas con determinados recursos y no más, por eso es importante centrarse en estrategias que con los mínimos recursos consigan los mejores resultados.

 

     Hablo de estrategias, de elegir determinados caminos para llegar a determinados objetivos, no se trata de ir dando palos de ciego según las modas… Ahora toca hacer una web porque todo el mundo la tiene, pero no se realmente que quiero conseguir con ella; o tengo que estar en Facebook pero no se si me aporta clientes.

 

     Te sientes desbordado por la cantidad de cosas que crees que deberías estar haciendo para desarrollar tu negocio, pero no tienes tiempo o no sabes cómo hacerlo…

 

     O, por el contrario, eres un empresario “religioso”, de los de “Si Dios quiere…este invierno será mejor”.

 

     Vamos por partes, tu empresa debe tener dos estrategias claras en relación a los clientes:

 

     1. Coseguir nuevos clientes.

     2. Retener los que ya tienes.

 

      1. Existen muchos factores que repercuten en aumentar nuestro número de clientes, pero las pequeñas empresas suelen cometer un error muy común que es pensar únicamente en el producto/servicio, sus características, su calidad, sus especificaciones técnicas… Y no pensáis en que “al cliente hay que venderle lo que quiere, pero darle lo que necesita”.

 

     Y es que los clientes no quieren tu producto o servicio, nosotros como consumidores no queremos un vestido, queremos estar guapas o conseguir amor o tener un determinado estatus con esa prenda, ese peinado, ese tratamiento, lo que sea que vendas.

 

     Cuando compramos, siempre lo hacemos como una decisión emocional que luego recubrimos de argumentos lógicos para sentirnos mejor.

 

     Por tanto, nuestras motivaciones al comprar son siempre emocionales, puede ser amor, belleza, tiempo, seguridad, felicidad, salud, estatus, poder…

 

     Si encuentras “para que” quieren los clientes tus productos y eres capaz de explicarles que tú eres la mejor opción para satisfacer sus problemas o sus deseos, tu número de clientes se duplicará.

 

     2. ¿Te gustaría aumentar tus beneficios entre un 25 y un 95%? 

 

     Pues según un estudio de la Escuela de Negocios de Harvard, ésto se consigue aumentando la retención de tus clientes sólo en un 5%… Así de fácil.

 

     Evidentemente lo que hace que nuestros clientes vuelvan y hablen bien de nosotros es ofrecer calidad, buen trato, atención exquisita…en definitiva, hacerlo bien.

 

     Sin embargo, es necesario darles un empujoncito y sobre todo abrir vias de comunicación con nuestros clientes.

 

     Para esto son muy útiles los programas de fidelización, y cuanto mas originales y sorprendentes seamos con el cliente, mejor, si superamos sus expectativas y premiamos que nos sea fiel, nos responderá.

 

     Mima mucho a tu cliente habitual, en los pequeños negocios es fundamental.

 

2. VENTAS

 

     Todo lo que hemos visto hasta ahora culmina con la venta de tu producto o servicio, y esto es un arte!!!

 

      Por donde empezar… Escucha y observa!!! Todos somos distintos, incluso una misma persona actúa de forma diferente según las circunstancias, así que la clave está en observar para detectar cómo es ese cliente en particular y en escucharle atentamente para conocer su problema, su necesidad o su deseo.

 

     A partir de ahí guíale sin agresividad, sin manipulación hasta donde él quiera y como él te indique, haz que se sienta cómodo, que disfrute…A todos nos gusta comprar!!!

 

     Por supuesto, si es de los que prefieren ir a su bola, hazle saber que estas a su disposición y nada más, tu establecimiento debe hacer el resto. No olvides que las tiendas físicas tienen, también, que saber vender, así como la Web o cualquier plataforma que utilices en tu negocio.

 

3. MENTALIDAD EMPRESARIAL

 

     Este es un factor imprescindible si quieres conseguir tus objetivos y tus sueños empreariales.

 

     Cuando eres autónomo o tienes un pequeño negocio y eres tu sólo o pocos más, lo más normal es que en el fondo, te sientas pequeño, y por tanto, pienses pequeño y actúes pequeño.

 

     Muchas veces, nosotros mismos nos ponemos límites, decimos “esto no es para mí… es sólo para los grandes” y sin darnos cuenta descartamos un futuro que en realidad podríamos tener.

 

     No te pongas límites, adapta lo que quieres hacer a tu tamaño y verás como cambian los resultados.

 

     Otra característica de muchos pequeños empresarios es no querer ver lo que son, me explico, unos sois comerciantes, otros peluqueros, otros carpinteros o abogados… da igual, tienes una empresa y tú eres su Directivo… Actúa como tal!!!

 

     Lo primero es marcarse objetivos, no sirve con quejarse y ya está, si tienes quejas de tu negocio tienes que buscar soluciones ya!!! y si eres de los de: “No me puedo quejar…”, tienes que mejorar esos resultados para seguir creciendo… a no ser que te vayas a jubilar el próximo año.

 

     Lo siguiente es pasar a la acción, tomar decisiones para alcanzar esos objetivos y hacerlo dependiendo de tus recursos. Serán mayores o más pequeños pero hay que estar en constante movimiento.

 

     Para esto es muy útil tener una “visión”, es decir, tener bastante claro como te ves en unos años, donde quieres estar, aunque esa visión puede cambiar, tener esa diana te permite tomar decisiones en ese camino.

 

     De otra forma estarías siempre un paso por detrás de los demás, actuarías sólo para reaccionar ante los cambios, la competencia o el mercado pero siempre llegarás tarde y habrás perdido un tiempo precioso para estar entre los primeros.

 

     Es importante que te centres en resultados, el dinero es un buen indicador de cómo van las cosas. Gestiónalo bien, ponte un sueldo adecuado y no mezcles lo personal y lo de tu empresa, acabas llevándote sustos y nunca se encuentran recursos para reinvertir en la empresa y prosperar.

 

4. DESARROLLO DE NEGOCIO

 

     Con el tiempo, pueden pasar dos cosas, que sigas como al principio, trabajando muchas horas porque todo depende de ti, y si tú no estás no entra dinero o, al menos, no durante mucho tiempo.

 

     O por el contrario, que logres la libertad y el tiempo que en realidad deseabas conseguir cuando emprendiste y que realmente tengas una Empresa y no estés condenado a permanecer en un modelo de autoempleo.

 

     Para conseguirlo tienes que invertir en tu empresa, y no me refiero sólo a tiempo.

 

     Para poder llegar a tener el negocio que quieres, grande o pequeño, da igual, (no todo el mundo quiere llegar a ser una multinacional), me refiero al negocio que te permita tener el estilo de vida que quieres, las comodidades que deseas y sobre todo, tiempo para poder disfrutarlas, para eso debes reinvertir en tu empresa.

 

     Tienes que invertir en algo que multiplique tu capacidad de generar ingresos, esto puede ser algo tan simple como dejar de hacer determinadas tareas, que puedes delegar perfectamente, para dedicar tu tiempo a cosas que realmente generan clientes y, por tanto, ingresos a tu negocio.

 

     Es importante que te plantees qué clientes estas perdiendo por no tener determinados conocimientos o determinados medios, personal, servicios externos, tenología, etc., que supongan una inversión que repercuta directamente en beneficios para tu empresa.

 

     Así conseguirás un negocio rentable que no depende sólo de ti, aunque siempre tendrás que llevar las riendas y tomar decisiones, pero habrás conseguido los objetivos empresariales y personales que siempre soñaste.

 

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