Tipos de clientes

Qué bonito sería el mundo si siempre estuviésemos de buen humor, tranquilos, centrados y fáciles de tratar… Pero no… Está claro que no es así y quien está de cara al público sabe bien que hay muchos tipos de clientes. ¿Cuántas veces te ha tocado atender a un cliente difícil, ese que te hace resoplar a sus espaldas?

Pues bien, sigue siendo un cliente y no podemos permitirnos el lujo de perderlo y mucho menos hacer demostraciones de desesperación. Así que, conocer los tipos de clientes y seguir algunas pautas puede ayudarte a templar los nervios y ser mucho más eficaz en tus ventas.

A pesar de esto, creo que hay un tipo de cliente muy especial, y también muy minoritario, que merece una mención aparte, es el cliente violento, utiliza el insulto y el sarcasmo como forma de comunicarse; en este caso si después de mantener la calma, no entrar a ninguna provocación e intentar solucionar la situación no se encuentra la forma de conseguirlo es mejor cortar por lo sano y darlo por perdido, creo que no merece la pena.

Para el resto de los casos, aunque todos somos únicos y podemos cambiar nuestra forma de actuar dependiendo de determinados factores, te facilitamos los tipos de cliente más comunes y cómo actuar para ofrecerles un buen servicio:

Tipos de clientes
Tipos de clientes
Tipos de clientes
Tipos de clientes
Tipos de clientes
Tipos de clientes
Tipos de clientes
Tipos de clientes
Tipos de clientes
Tipos de clientes

   1. El Cliente Dominante: 

De paso firme y confiado, suele hablar con tono elevado, en ocasiones hasta agresivo. Le gusta discutir y exige razones ante las que se muestra siempre descontento. Es independiente y sabe lo que quiere. Cómo actuar:

  • Escucharle con paciencia.
  • Conservar la calma y el buen humor.
  • Nunca entrar en discusiones.
  • Intentar alinearse con él.
  • Ofrecerle alternativas.
  • Actuar rápido.
  • Garantizarle en la medida de lo posible atender sus reclamaciones.

   2. El Cliente Distraído:

Parece estar ausente, vagará perdido por el establecimiento y desviará su atención ante cualquier cosa que pase a su alrededor. La comunicación puede resultar difícil porque parece no estar escuchando. Cómo actuar:

  • Acercarnos a hablar con él para conocer sus deseos.
  • Actuar rápido.
  • No ofrecerle muchas opciones.
  • Concentrar la argumentación en un sólo punto.
  • Demostrar interés ante sus planteamientos.

   3. El Cliente Reservado:

Bien por timidez o por desconfianza apenas responde a nuestras preguntas y parece no entender lo que se le dice. Necesita mucho tiempo para tomar una decisión. Cómo actuar:

  • Ser amable e interesarse por sus deseos.
  • Breves en la conversación.
  • Hacerle preguntas cuya respuesta sea afirmativa.
  • Repetir tus argumentos de formas distintas.

   4. El Cliente Locuaz:

No para de hablar de todo en general, incluso de sus asuntos personales, pero son fáciles de tratar, amigables y cordiales. Cómo actuar:

  • Si no guías hábilmente la conversación, corres el riesgo de que se vaya sin comprar.
  • Escucharle con simpatía pero tratando de orientar la charla hacia el producto.
  • No entrar demasiado en temas personales.
  • No mostrarnos impacientes o molestos.

   5. El Cliente Indeciso:

Es incapaz de tomar una decisión, se interesan por varias cosas a la vez y piden opinión a todo el mundo. Cómo actuar:

  • No dejarles solos.
  • Apoyarles y confirmar cada decisión que vayan tomando.
  • No ofrecer demasiadas alternativas.
  • Darles toda la información precisa y consejos útiles.
  • Descubrir hacia donde va su interés.

   6. El Cliente Vanidoso:

No suele resultar agradable, se da mucha importancia, contradice o pone en duda cualquier argumentación intentando demostrar sus conocimientos. Puede llegar a exasperar. Cómo actuar:

  • Mucha calma y paciencia.
  • Mostrar interés por sus opiniones.
  • Escucharle sin interrumpirle.
  • Hacerle sentirse muy bien en el momento de la venta.

   7. El Cliente Impaciente:

Mira el reloj con frecuencia y se muestra nervioso. Cómo actuar:

  • Pon mucha atención a lo que pide para mostrarle una pequeña selección de productos.
  • Actuar rápido.
  • Mostrarse decidido en gestos y palabras.
  • No dejar que te dominen los nervios.

   8. El Cliente Lento:

Calmoso al hablar y al moverse. Necesita tiempo para reflexionar. Cómo actuar:

  • Tratarle también con calma.
  • Repitiendo la argumentación cuanto sea necesario.
  • Ofrecerle una información lo más completa posible.

   9. El Cliente Desubicado:

Puede estar comprando algo poco habitual para él o en un lugar nuevo. Se muestra desorientado. Cómo actuar:

  • Proporcionarle información completa pero en términos sencillos.
  • Ser amable.
  • Procurar que se sienta cómodo.

   10. El Cliente Quejica:

Todo está mal; la atención es insuficiente, los precios caros y el aparcamiento lejos. Cómo actuar:

  • Paciencia.
  • Mantener la calma.
  • Dejar que hable tranquilamente.
  • Cuando termine de hablar orientarle hacia una solución.

Identificar los posibles tipos de clientes y saber cómo tratarlos puede ayudarte a que las relaciones con tu público sean más fluidas, las ventas más efectivas y los clientes queden más satisfechos.

Quizás el cliente no siempre tiene razón, pero la firmeza no está reñida con la amabilidad y el respeto, debemos tener cuidado con la crítica vehemente a determinados comportamientos de los consumidores, sobre todo en Redes Sociales, porque puede causar muy mala imagen. La contestación puede ser firme pero siempre informativa, educada y respetuosa.

Ningún cliente es imposible, puede ser más o menos difícil pero, saber cómo tratar a cada uno de los distintos tipos de clientes y manejar situaciones complicadas forma parte de ofrecer un buen servicio.

¿Cómo has solucionado tú situaciones difíciles con tus clientes? Deja tu comentario…

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