El deseo de cualquier minorista es tener clientes felices y leales que compren en su tienda una y otra vez, sin embargo, en el contexto actual la fidelización de clientes se ha convertido en un reto difícil de alcanzar para los pequeños negocios.
Está claro que los clientes recurrentes son un regalo para tu negocio; es mucho más fácil venderles, la relación es mucho más fluida y suponen una de las formas más eficaces de promoción de tu establecimiento.
Es en los pequeños negocios donde un proceso de transformación digital puede suponer una oportunidad extraordinaria para acercarse a las necesidades y deseos del cliente, para atraer a nuevos clientes y fidelizarlos, para diferenciarse de la competencia, para aumentar las ventas, para agilizar sus procesos y ser más eficientes, en definitiva, para ser más competitivos.
Los errores empresariales son inevitables, pero aquellos que no estamos dispuestos a conocer, para poder evitarlos o corregirlos, suponen la principal fuente de fracaso en los negocios.
Mientras algunos valoran la suerte como camino hacia el éxito empresarial, otros se apoyan en la actitud, la estrategia y la planificación adecuada.
Cuando se trata de un nuevo negocio que hay que hacer despegar o cuando ya llevas un tiempo y notas que tus ventas empiezan a disminuir o simplemente se estancan, saber cómo vender más es urgente.
En los tiempos que corren “que te compren” se ha convertido en una mezcla de arte y ciencia que cualquier negocio, de cualquier tamaño, debe comprender y manejar.
¿Cómo puede salvarse el comercio tradicional del imparable crecimiento del comercio electrónico?
La realidad asusta y la preocupación del comercio minorista va en aumento, no solo del comercio pequeño sino también de las grandes cadenas.
La situación del comercio minorista en EEUU es alarmante.