objetivos de una empresa

Cuándo nos planteamos la descripción de los objetivos de una empresa comercial pueden surgirnos muchas dudas.

Qué son los objetivos y qué no, cuáles son los objetivos de marketing para un pequeño negocio, qué tipos de objetivos existen, cómo llevo a cabo la descripción de un objetivo, cómo definir objetivos correctamente…

La clave para conseguir objetivos empresariales es la claridad, saber lo que quieres y definirlo con todo lujo de detalles.

Tenemos tantos sueños y cosas por hacer.

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Viajar por el mundo…

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Aprender un idioma…

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Cuidarnos más…

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Conseguir la casa de tus sueños…

Son cosas que soñamos con alcanzar algún día.

Pero… ¿Vas a dominar un idioma sólo con desearlo?

Está claro que no.

Tal vez, aprender un idioma es algo que podemos posponer para el futuro, sin embargo, cuando se trata de nuestro negocio la cosa cambia.

Tener sueños lejanos y ambigüos para construir, levantar o mejorar nuestro negocio, no paga las facturas.

Por tanto, es algo que no puede esperar, hay que ponerse en marcha ya, sin perder más tiempo.

En realidad, no conseguimos lo que queremos por varias razones:

E

Nos falta concreción y enfoque, nos falta claridad.

E

No definimos lo que queremos adecuadamente.

E

Nos falta tenacidad y motivación.

Del mismo modo que no podemos aprender un idioma sólo con desearlo, tampoco vamos a tener más clientes cruzando los dedos y no vamos a vender más pensando que somos estupendos y que la gente acabará por darse cuenta.

Tal vez este no sea tu caso y piensas que tú si estás haciendo mucho para que las cosas ocurran.

Te has fijado el objetivo de “vender más” y vas implementando todo lo que piensas que puede funcionar. Pero…

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¿Vender más es un objetivo?

u

¿Es el objetivo más adecuado para la etapa en la que se encuentra tu negocio?

u

¿Tienes la seguridad de que todo lo que haces te está ayudando a conseguir ese objetivo?

En este artículo vamos a ver si es así, aprenderás a establecer objetivos, sabrás cómo redactar un objetivo, características, ejemplos… Todo lo que necesitas para llegar a la meta final, alcanzar objetivos de negocio que te ayuden a crecer.

Los objetivos son cuantificables en dos sentidos:

Z

Siempre implican conseguir algo en un periodo de tiempo concreto, 6 meses, un año, cinco años.

Z

Siempre tienen una meta concreta a alcanzar, “quiero aumentar mis clientes un 10%”, “quiero facturar 10000 €”. También puede tratarse de una meta cualitativa como, “quiero ganar visibilidad” o “quiero fortalecer mi marca

Por tanto, los objetivos pueden entenderse como una concreción de nuestros deseos o de la visión de nuestro negocio, por ejemplo, “quiero ser un referente de mi sector en mi ciudad”.

También podríamos establecer objetivos más pequeños, por ejemplo anuales como “el próximo año voy a aumentar mi cartera de clientes un 20%”.

Ya tenemos claro el significado de objetivo.

Si queremos dar una definición de objetivos, podría ser, las acciones específicas, medibles y controlables que nos facilitan su consecución.

¿Para qué sirven los objetivos de una empresa?

Como ya hemos visto, los objetivos nos ayudan a conseguir nuestras metas porque las concretan y les añaden un plazo temporal.

Pero esto no es todo, uno de los mayores problemas que tenemos los negocios pequeños es la falta de tiempo, siempre hay muchas cosas por hacer y pocas manos para llevarlo a cabo.

Eso nos lleva a priorizar lo urgente e ir aplazando lo importante, es decir, aquellas acciones que repercuten directamente en nuestros resultados.

Una de estas acciones es definir nuestros objetivos, pero al no resultar una labor sencilla pensamos que teniendo unas lineas generales en la cabeza ya tenemos bastante.

No es así, si no tenemos unos objetivos bien definidos por escrito y un plan de trabajo que los acompañe, es muy fácil desviarse y perder el foco y el tiempo.

Precisamente porque el tiempo es nuestro recurso más valioso, tenemos que sacar el máximo provecho de él.

Para gestionar bien el tiempo no hay nada como un buen objetivo a alcanzar y un plazo a cumplir.

 

Los objetivos nos comprometen con la acción y nos guían, ayudándonos a priorizar y a focalizar nuestra energía.

 

También tienen otro efecto secundario muy valioso, y es que nos conectan con nuestro por qué, sin motivos no hay motivación.

Necesitamos tener muy claro lo que queremos conseguir:

Puede que tu motivo más hondo sea ayudar a otras personas.

Lograr independencia financiera.

Tener un negocio que te haga feliz.

La libertad de construir un futuro que dependa de ti.

Tener prestigio y el reconocimiento de tu entorno.

No importa cuál sea tu por qué, lo importante es que lo tengas siempre como faro para orientarte en tu camino y ayudarte a superar cualquier reto.

Cómo formular objetivos

La esencia de todo objetivo es solucionar problemas o aprovechar oportunidades, de ahí su importancia.

La formulación de objetivos, de forma correcta, es algo fundamental en cualquier tipo de negocio, el tamaño no importa porque se trata de tener una gestión mucho más eficaz y esto es necesario también en microempresas.

Cuando emprendemos un negocio es importante que reflexionemos sobre sus aspectos clave :

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¿Cuál es nuestra Misión?

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¿Qué valores inamovibles regirán nuestra forma de actuar?

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¿Quién es nuestro cliente ideal?

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¿Dónde queremos estar dentro de 1, 2 ó 5 años?

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¿Cuáles son nuestras fortalezas y debilidades?

También es importante que investiguemos nuestro mercado y a todos los “actores” que forman parte de él (clientes, competidores, proveedores…).

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¿Cuál es nuestro papel?

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¿Cómo vamos a luchar por nuestra parte del pastel?

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¿Qué están haciendo los demás?

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¿Qué estrategias podemos llevar a cabo?

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¿Cómo lo haremos?

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¿Cuáles son nuestras amenazas y oportunidades?

Muchas de estas preguntas responden a las bases de nuestro negocio y otras nos hacen pensar en el futuro, los objetivos unen ambos espacios conectando dónde estamos hoy con dónde queremos estar mañana.

Por tanto, antes de definir tus objetivos es necesario pensar en el momento y situación de tu negocio, en la fase de desarrollo en que se encuentra para poder definir objetivos realistas acordes tu situación.

Si eres un emprendedor y acabas de montar tu negocio, es poco útil fijarse un objetivo a corto plazo de una facturación elevada, tiene mucho más sentido fijar objetivos sobre darse a conocer, atraer clientes, etc.

La fórmula más utilizada, objetivos SMART

Después de tener en cuenta estas cuestiones previas vamos a pasar a la fórmula más utilizada para plantear los objetivos de una empresa correctamente, el acrónimo MARTE (del inglés: SMART).

Este acrónimo se usa como recurso nemotécnico para recordar las principales características que debe tener un objetivo.

Sugiere cinco sencillas normas para su formulación.

Los objetivos MARTE deben ser:

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MEDIBLE: Un objetivo que no se pueda medir no existe, ya que no podemos saber si lo hemos alcanzado.

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ALCANZABLE: Los objetivos tienen que ajustarse a la realidad del negocio y de su entorno. De forma que suponen un desafío que te motiva y a la vez resulta factible para los recursos con los que cuentas.

Z

RELEVANTE: Contribuye de manera directa a la consecución de una meta superior.

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TEMPORAL: Un objetivo sin fecha tope, carece de validez.

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ESPECÍFICO: Cuanto más detallado, mejor. La formulación de objetivos debe huir de las generalidades.

Para poner esto en práctica, a la hora de formular tus objetivos tienes que asegurarte de que son claros y están bien definidos, sin ambigüedades.

Establecer un sistema de seguimiento que controle los avances, lo que funciona y lo que no.

Tienen que ser factibles, pueden suponer un reto pero alcanzable.

Siempre en línea con tus valores y tu forma de entender tu negocio.

Adjudica una fecha de finalización de cada tarea relevante.

Puedes utilizar esta estrategia de definición de objetivos como una herramienta sencilla y versátil tanto para establecer objetivos personales como la planificación estratégica de tu empresa, la gestión de proyectos, evaluación de rendimiento, objetivos profesionales, etc.

Con esta técnica te estarás centrando en los resultados más que en las acciones, de modo que verás con más claridad lo que funciona y podrás orientar mejor tus actividades hacia tus metas.

Tipos de Objetivos de una empresa y ejemplos

Tomamos decisiones constantemente, a diario elegimos y rechazamos, ponemos y quitamos, esperando que todas esas decisiones se traduzcan en resultados visibles de manera rápida.

Sin embargo, cuando se trata del futuro de nuestro negocio o de nuestra vida, es necesario entender que las decisiones de hoy conforman nuestro destino.

Las metas establecen dónde quieres ir.

Los objetivos son los pasos específicos que debes dar para alcanzar esa meta, estableciendo lo que debes hacer y cuándo.

Las metas te dicen dónde quieres ir y los objetivos cómo llegar, es algo así como un viaje, puedes querer ir a Londres pero tendrás que decidir si quieres ir en avión, en barco, en tren o combinando distintos medios.

De tal forma que hay muchos tipos de objetivos según los elementos que los componen, por ejemplo, podemos diferenciar objetivos:

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Según el tiempo marcado para su consecución, pueden ser objetivos a largo plazo, formulados para cumplirse en un plazo de 3 a 5 años, a medio plazo, de 1 a 3 años, o a corto plazo, en menos de 1 año.

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Según su naturaleza, podemos distinguir objetivos generales, como ser la marca líder del mercado, aumentar el equipo, mejorar el servicio al cliente…

U objetivos específicos como incrementar las ventas trimestrales en un 20%, adquirir un nuevo terminal en 1 mes o realizar una mejora del establecimiento en Diciembre.

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Según la importancia de los objetivos podemos establecer jerarquías y diferenciar los objetivos estratégicos, que miran la empresa como un todo y buscan su crecimiento.

Los objetivos tácticos son los que refuerzan a los anteriores, concretándolos en acciones más específicas y temporales.

Y, finalmente, los objetivos operacionales, las acciones concretas que se llevarán a cabo a corto plazo.

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Por último, podemos diferenciar objetivos según cómo se miden.

Los objetivos cuantitativos, generalmente, buscan mejores resultados económicos, como incrementar el número de visitas a tu establecimiento, aumentar el número de compradores o aumentar el ticket medio.

Los objetivos cualitativos buscan mejorar en cuestiones más abstractas o intangibles como el posicionamiento en el mercado o la imagen de marca, por lo que sus resultados se aprecian más a medio o largo plazo.

Recomendaciones para diseñar Objetivos Estratégicos

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Céntrate en el cliente y en cómo puedes aportarle valor.

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Determina los segmentos estratégicos, es decir, define bien quienes son tus verdaderos clientes.

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Da importancia a lo intangible, la imagen de marca, el posicionamiento, el valor percibido, el precio percibido, la reputación, la confianza…

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Alcanzar un determinado volumen de ventas.

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Lograr una determinada rentabilidad.

Ejemplos de distintos tipos de objetivos para cubrir todos los frentes

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Los objetivos diarios están dirigidos a aumentar la productividad diaria del negocio.

Pueden suponer mejorar en el seguimiento de los clientes o los pedidos, en la administración de tareas de almacén o inventario, etc.

Identifica al menos un cambio que puedas llevar a cabo en las operaciones diarias para servir mejor a tus clientes, reducir costes o tener más tiempo libre, por ejemplo.

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Los objetivos de resolución de problemas abordan los desafíos específicos de tu negocio, como la caída de ventas, la falta de clientes, la calidad del servicio.

Elabora una lista con los dos mayores problemas a los que te enfrentas y plantea los objetivos que puedan resolverlos.

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Los objetivos de desarrollo fomentan la adquisición de nuevas habilidades y experiencia, ya sea de tu equipo o de ti mism@.

¿Qué nuevos conocimientos o habilidades favorecerían las gestión eficaz de tu negocio? Esto también es un objetivo.

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Los objetivos de innovación te ayudan a encontrar nuevas formas de mejorar los productos o servicios o su comercialización.

¿Puedes identificar algún enfoque innovador que te permita ser más eficaz en el futuro? Si es así, formula el objetivo adecuado.

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Los objetivos de rentabilidad ponen tu atención en el beneficio.

¿A dónde quieres llegar en cifras?

Cómo redactar objetivos de marketing

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En general, un objetivo bien planteado debe llevarse a cabo por escrito.

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Es recomendable que empiece con un verbo de acción: aumentar, consolidar, atraer…

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Tiene que ser coherente con nuestros recursos.

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Establece el “qué” y el “cuándo” antes que el “cómo”.

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Debe ser consecuente con nuestra filosofía.

Volvemos al principio… ¿Has definido correctamente  tus objetivos?

Después de conocer su importancia y los resultados que pueden aportar a tu negocio, creo que puede ser un buen momento para aclarar las ideas y definir lo que quieres conseguir y cuándo quieres hacerlo.

 

El mejor momento para poner claridad, foco y concreción a lo que quieres, es cuando empiezas. El segundo mejor momento es ahora.

 

¿Qué objetivos vas a fijar para el próximo año?

Después de definirlos tendrás que elaborar un Plan de Acción, sigue este tutorial para desarrollarlo.

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