coronavirus

Mientras el mundo se pregunta cuál será el impacto total del Coronavirus, l@s propietari@s de pequeños negocios necesitan un plan para lidiar con las consecuencias de esta crisis que supone, una caída en el número de clientes y ventas, la posibilidad de tener que cerrar el negocio, la interrupción de las cadenas de suministro y, en última instancia, la disminución de los ingresos.

No hay respuestas fáciles debido a la imprevisibilidad de la enfermedad, la falta de experiencia previa y la ausencia de información clara. 

Cada situación a nivel local es diferente, sin embargo, a medida que el Coronavirus continúa extendiéndose se están produciendo cambios significativos en las empresas y en el comportamiento del consumidor.

No sabemos cómo acabará este brote de Coronavirus (COVID-19) ni qué impacto tendrá en la salud y la economía global pero todos deseamos que termine lo antes posible, con el menor coste humano, social y financiero posible. 

La creciente preocupación sobre la propagación del coronavirus está afectando a todas las industrias y sectores.

Normas y revisiones ante la crisis de COVID-19 en España.

En cuanto a la situación de los autónomos, el Gobierno ha publicado una guía respondiendo a las principales cuestiones y desde ATA (Asociación de Trabajadores Autónomos), se ha habilitado un formulario de asesoramiento gratuito para autónomos, así como una guía y respuestas para autónomos afectados por el coronavirus.

Está claro que, a la crisis sanitaria se suma una repercusión económica y social importante para todos. Y, especialmente, para los negocios que no pueden abrir o que verán notablemente reducidos sus ingresos hasta no se sabe cuándo.

El turismo, la restauración y la actividad minorista se ven particularmente afectados.

Mientras que, el comercio electrónico y las tiendas de alimentación, están recibiendo un impulso, produciéndose retrasos en las entregas de los primeros, causados por picos de pedidos en línea relacionados con el Coronavirus.

La creciente demanda de determinadas categorías como salud, higiene y cuidado personal, productos para bebés, así como los productos menos perecederos como pasta, aceite, arroz, congelados y conservas, producen altibajos en los niveles de inventario. Por lo que, se vuelve más importante que nunca pronosticar la demanda para minimizar las roturas de stock, atendiendo a los cambios en el consumo según evoluciona la situación.

En general, los minoristas, fabricantes y marcas deben desarrollar y ejecutar un plan efectivo de respuesta para minimizar los riesgos y estar preparados para cualquier escenario.

Para los negocios que ya se ven afectados por esta situación y también para los que puedan verse afectados en un futuro, hemos reunido algunas ideas para responder al impacto económico que supondrá el Coronavirus:

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Mira hacia delante y replantea tus esfuerzos.

Las crisis tienen una trayectoria tan dinámica que exigen un replanteamiento constante de modelos y planes.

Del desconcierto inicial se pasa al descubrimiento, la planificación y la respuesta, luego a la estrategia de recuperación y finalmente, a la reflexión y el aprendizaje.

Este proceso debe ser rápido para reaccionar a tiempo a las circunstancias cambiantes.

Por eso, es importante anticipar proactivamente los cambios, por ejemplo, al prever el acaparamiento y posterior desabastecimiento o al adaptar la cadena de suministro cuando se reabren las tiendas.

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Utiliza un enfoque adaptativo.

En los negocios, la capacidad de adaptación siempre es clave pero, en estos momentos, resulta crucial.

Las respuestas rápidas requieren un liderazgo de arriba hacia abajo pero la adaptación a cada entorno requiere una iniciativa de abajo hacia arriba para adaptar la orientación general a las situaciones locales.

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Crea claridad y seguridad.

Cuando la situación y la información cambian continuamente, es difícil generar claridad debido a que el asesoramiento institucional puede resultar escaso, desactualizado e, incluso, contradictorio.

Los empleados deben adoptar nuevas formas de trabajo pero no podrán hacerlo a menos que cuenten con instrucciones claras y coherentes por parte de la dirección.

Por eso, conviene establecer pautas y procedimientos operativos muy específicos tanto para limitar la exposición y garantizar la protección de los empleados, como para adaptarse a las nuevas exigencias sanitarias.

Al mismo tiempo, los clientes también reclaman información sobre la forma de actuar de las empresas, procedimientos de limpieza, medidas de protección, etc.

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Desarrollar un plan de contingencia.

Un plan de contingencia supone definir las medidas técnicas, humanas y organizativas necesarias para garantizar la continuidad del negocio. Supone planificar, actuar, comprobar y corregir.

Se identifican las amenazas que pueden influir en la continuidad del negocio y se definen las medidas más adecuadas para atajar o minimizar estas amenazas, así como, los recursos necesarios para llevarlas a cabo.

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Reconsidera tu estrategia de marketing y cómo puede cambiar el comportamiento del cliente hasta que la crisis remita.

Con el negocio cerrado o con la caída de la demanda, la estrategia de marketing debe adaptarse a los cambios que se están produciendo, no solo en el comportamiento del consumidor sino también en su forma de pensar, de sentir y de actuar ante la crisis.

Cuando sus necesidades cambian, el enfoque de las empresas también debe hacerlo.

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Considera formas de llegar a tu base de clientes.

El desarrollo de los acontecimientos, como el aislamiento de los ciudadanos en sus casas y el miedo, puede hacer que tu base de clientes se comporte de una forma diferente.

Prefiriendo en este momento la atención a domicilio, por ejemplo en el caso de una peluquería, la compra telefónica, el envío a domicilio, la recogida en la acera o la atención telemática, aún en grupos de población como los más mayores, que no están habituados a usar la tecnología.

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Encuentra alternativas que funcionen para ti.

Algunos negocios pueden implementar el teletrabajo pero esto puede resultar inviable en un pequeño negocio minorista.

Sin embargo, siempre puedes encontrar alternativas que puedan funcionar en tu negocio como las llamadas telefónicas, las videoconferencias (Skype), mantenerse en contacto con los clientes a través de transmisiones en vivo (Facebook e Instagram Live, YouTube), las redes sociales, M-commerce, WhastApp, etc.

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Comprende tu cadena de suministro.

Es posible que, aún sin darte cuenta, muchos de tus productos se basen en piezas o componentes fabricados en países que pueden restringir su producción, de modo que debas explorar cadenas de suministro alternativas.

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Revisa los presupuestos de flujo de caja. 

Es importante valorar qué impacto tendrá una desaceleración del consumo en el flujo de caja para conocer tu capacidad de atender los gastos y empezar a tomar medidas al respecto, como negociar prórrogas, fraccionamientos o consultar líneas de crédito por si fuesen necesarias.

Aquí puedes acceder a información sobre cómo funcionan las Líneas ICO.

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Revisa los seguros comerciales.

Consulta con tu compañía para estar al tanto de las coberturas incluidas en tu seguro sobre impagos o pérdidas producidas por una interrupción de la actividad empresarial.

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Capacita al personal.

En previsión de que se puedan producir bajas laborales, será necesario capacitar de forma cruzada al personal para que se pueda hacer cargo de otras funciones dentro de la empresa.

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Recorta gastos generales.

Valora todos los costes de tu negocio y reduce gastos no esenciales.

También puede ser un buen momento para estudiar a fondo las facturas de diversos proveedores (telefonía, luz, internet…) y valorar alternativas más beneficiosas. 

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Reasignar mano de obra flexible a diferentes actividades.

En China, las empresas más afectadas como los restaurantes, no podían realizar sus actividades habituales, por eso, ante la disminución de ingresos, algunas empresas liberaron una gran parte de su fuerza laboral compartiendo sus empleados con cadenas minoristas que necesitaban urgentemente mano de obra para los servicios de entrega, debido al repentino crecimiento de las compras online.

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Cambia la mezcla de canales de venta.

La venta minorista en persona acaba restringiéndose en las zonas más afectadas, bien por la falta de clientes o por el cierre obligado de las tiendas, por lo que se deben reforzar otros canales de venta aprovechando las herramientas digitales para impulsar las ventas en línea, por teléfono, mediante las redes sociales o a través de marketplaces.

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Prepárate para la recuperación de la normalidad.

Al final, todo volverá a la normalidad y hay que estar preparado.

Puede ser un buen momento para hacer algunas lecturas sobre las futuras tendencias, los posibles cambios de hábitos del consumidor o la aparición de nuevas rutinas, la actualización de sistemas internos, mejora de habilidades e, incluso, el diseño de nuevos productos o servicios de cara a la recuperación.

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Espera diferentes velocidades de recuperación en diferentes sectores.

Los diferentes sectores y grupos de productos se recuperan a un ritmo diferente, por lo que, requieren distintos enfoques.

Las políticas regionales de salud pública, la dinámica de la enfermedad y la orientación de las administraciones públicas, crearán movimientos de recuperación que varían según la ubicación.

Por otro lado, los posibles cambios en la forma de pensar y actuar del consumidor pueden suponer un cambio de preferencias futuro, en cuanto a los artículos de consumo.

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Busca oportunidades en medio de la adversidad.

Aunque, la crisis afecta a todos los sectores, también se está produciendo un aumento de la demanda en áreas específicas.

Las nuevas necesidades de los clientes también crean oportunidades de innovación para quien se enfrenta a las crisis de una forma más adaptativa que defensiva.

Es probable que algunos cambios en los hábitos del consumidor persistan más allá de la crisis.

Aún es pronto para saber qué nuevas rutinas emergerán de todo esto, pero puede ser un buen momento para plantearse ciertos cambios.

Un plan de supervivencia para los pequeños negocios.

La crisis actual es como ninguna otra a la que nos hayamos enfrentado anteriormente y resulta desalentador tratar de abordar todos los problemas que se presentan.

Aún así, no podemos quedarnos de brazos cruzados, hay que empezar a gestionar esta crisis en busca de estrategias que puedan ayudarnos a superarla.

A continuación, evaluamos algunos problemas que los pequeños negocios deben abordar de inmediato para mantener sus puertas abiertas cuando la crisis sanitaria comience a remitir:

Plan Financiero.

La mayor preocupación para la mayoría de los propietari@s de pequeños negocios es, al menos inicialmente, cómo voy a pagar mis facturas este mes y cuánto durará esta situación.

La triste realidad es que no hay respuesta, dependerá de la situación de cada negocio y de los recursos a los que pueda acceder.

Por eso, podemos empezar por hacer una lista de los costes fijos y variables de negocio. 

En relación a los costes fijos, crea una lista de prioridades sobre cuáles son los más importantes y analiza cuáles podrías recortar porque no generan ingresos o aseguran funciones comerciales esenciales.

Negocia con los proveedores sobre aplazamientos en el pago de facturas.

El efecto dominó hace que cada día que la actividad económica se reduce, la liquidez de las empresas disminuye y las quiebras y el desempleo se disparan, con consecuencias desastrosas para muchas personas.

Permanece atent@ a las medidas gubernamentales y de administraciones locales, para hacer frente al impacto económico y social de la crisis.

Pide ayuda a tu gestoría para comprender el alcance de estas medidas e interpretar si puedes beneficiarte de algunas de ellas.

Pero eso no es todo, también es importante tener la capacidad para llevar a cabo los trámites burocráticos necesarios para solicitarlas y tener en cuenta sus repercusiones a medio plazo, como por ejemplo, la devolución de los créditos o los intereses que puedan derivarse de algunas medidas.

Plan de Comunicación.

Asegúrate de comunicarte de manera clara y consistente con tus clientes. 

Deja claro lo que estás haciendo, si tu establecimiento está cerrado o no, por qué medios pueden comunicarse contigo, cómo pueden adquirir tus productos o servicios, qué medidas sanitarias has tomado para proteger a tus empleados y clientes, etc.

Usa la presencia en redes sociales y utiliza el email para mantener actualizados a tus clientes y comunicarles tu capacidad de ayudarlos.

Aprovecha también para educar y entretener a tu público, no todo van a ser malas noticias.

Plan de marketing.

Encuentra nuevas formas de distribuir y vender tus productos y servicios. Las necesidades y prioridades de los clientes están cambiando, ¿cómo podrías adaptarte a esos cambios?

Considera también nuevas formas de entregar tus productos o servicios, entrega a domicilio, por correo, servicios virtuales.

Aunque los descuentos siempre deben utilizarse con cuidado, en este momento debemos ser conscientes de que entramos en un modelo de pura supervivencia del negocio y habrá que actuar en consecuencia.

Plan operativo.

Si en esta situación tienes más tiempo disponible, puede ser el momento para abordar los proyectos que has estado demorando. 

Evalúa cómo mejorar tus estrategias, que necesitas aprender o implementar en tu negocio para adaptarte a la nueva situación, trabajar en remoto, ofrecer al cliente opciones en línea y entrega a domicilio, cómo mejorar o adaptar los productos o servicios a las nuevas necesidades, cómo mejorar los procesos y encontrar opciones más eficientes.

Plan estratégico.

Ajusta el plan y las perspectivas para 2020 a medida que vayas teniendo más información de cómo se desarrollan los acontecimientos y cómo afectan a tu negocio.

Plan humano.

Todos debemos aprender de esta experiencia y, de ese aprendizaje depende que, en el futuro, podamos estar preparados para responder mejor. 

No vuelvas a tu status quo cuando todo haya pasado, piensa en formas de mantener una reserva financiera para momentos de necesidad, considera nuevas formas de ingresos y de diversificar tu negocio.

Al mismo tiempo, trata de servir y ayudar a tu comunidad con los medios de que dispones. Debemos hacer todo lo posible por ayudarnos unos a otros mientras aprendemos y crecemos juntos.

Sé parte de una solución más amplia. Como ciudadanos, también podemos apoyar a otros, considera cómo puede contribuir tu negocio a tu comunidad ya sea en materia de salud, comunicaciones, abastecimiento o cualquier otra cosa.

Y, busca apoyo, probablemente formas parte de uno de los eslabones más débiles de la cadena y necesitas unidad para aumentar tu fortaleza. Tus clientes, tus proveedores y las asociaciones con otros negocios, incluso de la competencia, pueden ayudarnos a todos a salir adelante.

Al final, de esta crisis vamos a salir gracias a la gente, a nuestros iguales.

Medidas concretas para ayudar a los pequeños negocios aplastados por la crisis del Coronavirus.

La crisis del coronavirus ha alcanzado una fase crìtica. Está claro que lo prioritario debe ser tratar de contener y mitigar la enfermedad pero los impactos económicos también son preocupantes y es necesario avanzar hacia la comprensión de la situación para reaccionar con rapidez. 

Propiciar la continuidad del negocio es lo prioritario en esta situación.

Aunque pocas empresas pueden estar realmente preparadas para la pandemia, está claro que los negocios que cuentan con cierta infraestructura tecnológica, tendrán una repercusión más suave de la crisis.

En todo caso, nunca nos hemos enfrentado a una situación parecida y es difícil saber qué decisiones tomar ante la enorme incertidumbre y la creciente sensación de que todo está fuera de nuestro control.

Se impone implementar planes de gestión de crisis para garantizar la seguridad de empleados y clientes, así como, para garantizar la viabilidad y el funcionamiento del negocio, valorando las opciones sobre las que tomar decisiones.

La habitual dureza del emprendimiento nos prepara para tener una actitud positiva y hacer siempre lo necesario para resolver los problemas hasta superarlos.

Pero, no es fácil lidiar con la situación actual. Seamos realistas, no hay certeza de hasta cuándo va a durar esto. 

La gestión de la crisis, cuando se cierran los negocios y los modelos habituales se desmoronan, supone no entrar en pánico, actuar con rapidez pero sin precipitarse, luchar para reducir gastos mientras se trata a los empleados de la manera más justa posible y se estabilizan las cadenas de suministros. Hay muchas decisiones que tomar.

Al mismo tiempo vemos cómo la gente se adapta a las nuevas circunstancias, los profesores improvisan clases online y se impone el teletrabajo, pero las respuestas virtuales son solo una solución, habrá que considerar también soluciones creativas como colaboraciones inusuales, asociaciones con competidores, diversificación… Adaptación.

Prepárate para tomar medidas concretas.

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Crea tarjetas regalo.

Comunica a tus clientes su creación, cómo pueden adquirirlas, por qué has decidido crearlas, qué beneficios obtendrán cuando se vuelva a la normalidad, etc.

Puedes hacerlo por tu cuenta o buscar plataformas que te ayuden con sus recursos como Estamos Abiertos o Adopta un Bar, que promueve la compra de bonos regalo y reservas anticipadas de bares y restaurantes locales para que generen ingresos mientras están cerrados.

Tus clientes lo verán como un gesto de lealtad y apoyo hacia sus negocios locales favoritos y para ti supondrá una inyección inmediata de efectivo.

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Sirve a tus clientes de otra forma.

Habilita nuevas formas de adquirir y entregar tus productos y servicios.

Comunica a tus clientes cómo contactar contigo o utiliza marketplaces que te ayuden con los recursos necesarios. Además de los grandes como Amazon, Alibaba, Etsy o eBay, también puedes buscar plataformas de venta online para comercios locales como DBarrio o Eprox Store.

Traslada las ventas al ámbito digital o busca comunicación por email o teléfono. Si vendes servicios, crea clases virtuales que tus clientes puedan seguir a través de una suscripción. Si tienes un restaurante, busca la manera de servir tus menús a domicilio.

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Comenzar una campaña de crowdfunding para recaudar fondos con el fin de mantener vivo tu negocio.

Cuando la situación es crítica, las pequeñas empresas se encuentran en modo de supervivencia, tratando de asegurar liquidez para los próximos pagos.

Por eso, empiezan a surgir iniciativas de recaudación de fondos para distintas necesidades, desde pequeñas empresas obligadas a cerrar hasta recaudaciones para donar material sanitario.

Plataformas como GoFundMe pueden ayudarte a conseguirlo. Comunica a tus clientes estas decisiones y solicita su ayuda.

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Busca soluciones creativas para obtener liquidez. 

Algunos restaurantes que han tenido que cerrar, están inventariando todo lo que tienen, desde alimentos perecederos hasta toallas de papel y haciendo fotografías para ofrecérselo a su comunidad a través de la web, email o las redes sociales.

Infografía: “Cómo ayudar a tus negocios locales favoritos a sobrevivir”

Descarga esta infografía y compartela con tus clientes, incluyendo las medidas que tu negocio va a implementar en esta situación.

Indudablemente, surgirán muchas lecciones de vida de esta crisis que nos ayudarán a estar más preparados, al ser aún más conscientes de que, en un mundo tan cambiante como el actual, el enfoque adaptativo, la rapidez para aprender, interpretar la realidad y actuar, deberían ser prioritarias y aplicarse más allá de la gestión de la crisis.

Esperamos que esta situación se resuelva de la mejor manera posible y con los menores costes humanos y económicos, aunque sin duda, supondrá un enorme reto para todos, no solo por el alcance real que puede tener la enfermedad sino también, por su impacto económico y social, así como por las repercusiones psicológicas y la incertidumbre ante lo que pasará superada la crisis.

Mucho ánimo!!!

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