coronavirus

Mientras el mundo se pregunta cuál será el impacto total del coronavirus, l@s propietari@s de pequeños negocios necesitan tener un plan para lidiar con las consecuencias del virus que incluyen una caída en el número de clientes y ventas, la posibilidad de tener que cerrar el negocio, la interrupción de las cadenas de suministro y, en última instancia, la disminución de los ingresos.

No hay respuestas fáciles debido a la imprevisibilidad de la enfermedad, la falta de experiencia previa y la ausencia de información clara. 

Por cierto, en el programa Covid-19: Estado de alarma, el Doctor José Miguel Gaona y el Doctor Tomás Camacho, explican lo que hasta ahora se sabe con claridad, responsabilidad y honradez.

Cada situación a nivel local es diferente, sin embargo, a medida que el coronavirus continúa extendiéndose se están produciendo cambios significativos en las empresas y el comportamiento del consumidor.

No sabemos cómo acabará este brote de coronavirus (COVID-19) ni qué impacto tendrá en la salud y la economía global pero todos deseamos que termine lo antes posible, con el menor coste humano, social y financiero posible. 

La creciente preocupación sobre la propagación del coronavirus está afectando a todas las industrias y sectores.

En España, el pasado 14 de Marzo se declaró el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 a través del Real Decreto 463/2020, mediante el cual, entre otras medidas, se restringe la circulación de personas, se detiene la actividad educativa presencial y se suspende la apertura al público de establecimientos minoristas con algunas excepciones.

El pasado 12 de Marzo, se aprobó el Real Decreto-ley 7/2020 por el que se adoptan medidas urgentes para responder al impacto económico del COVID-19.

Mediante el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de Marzo, se establecen medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19.

En cuanto a la situación de los autónomos, el Gobierno ha publicado una guía respondiendo a las principales cuestiones y desde ATA (Asociación de Trabajadores Autónomos), se ha habilitado un formulario de asesoramiento gratuito para autónomos.

Está claro que, a la crisis sanitaria se suma una repercusión económica y social importante para todos. Y, especialmente, para los negocios que no pueden abrir o que verán notablemente reducidos sus ingresos hasta no se sabe cuándo.

El turismo, la restauración y la actividad minorista se ven particularmente afectados.

Mientras que, el comercio electrónico y las tiendas de alimentación, están recibiendo un impulso, produciéndose retrasos en las entregas de los primeros causados por picos de pedidos en línea relacionados con el coronavirus.

La creciente demanda de determinadas categorías como salud, higiene y cuidado personal, productos para bebés, así como los productos menos perecederos como pasta, aceite, arroz, congelados y conservas, producen altibajos en los niveles de inventario. Por lo que, se vuelve más importante que nunca pronosticar la demanda para minimizar las roturas de stock, atendiendo a los cambios en el consumo según evoluciona la situación.

En general, los minoristas, fabricantes y marcas deben desarrollar y ejecutar un plan efectivo de respuesta para minimizar los riesgos y estar preparados para cualquier escenario.

Para los negocios que ya se ven afectados por esta situación y también para los que puedan verse afectados en un futuro, hemos reunido algunas ideas para responder al impacto económico que supondrá el coronavirus:

Z

Mira hacia delante y replantea tus esfuerzos.

Las crisis tienen una trayectoria tan dinámica que exigen un replanteamiento constante de modelos y planes.

Del desconcierto inicial se pasa al descubrimiento, la planificación y la respuesta, luego a la estrategia de recuperación y finalmente, a la reflexión y el aprendizaje.

Este proceso debe ser rápido para reaccionar a tiempo a las circunstancias cambiantes.

Por eso, es importante anticipar proactivamente los cambios, por ejemplo, al prever el acaparamiento y posterior desabastecimiento o al adaptar la cadena de suministro cuando se reabren las tiendas.

Z

Utiliza un enfoque adaptativo.

En los negocios, la capacidad de adaptación siempre es clave pero, en estos momentos, resulta crucial.

Las respuestas rápidas requieren un liderazgo de arriba hacia abajo pero la adaptación a cada entorno requiere una iniciativa de abajo hacia arriba para adaptar la orientación general a las situaciones locales.

Z

Crea claridad y seguridad.

Cuando la situación y la información cambian continuamente, es difícil generar claridad debido a que el asesoramiento institucional puede resultar escaso, desactualizado e, incluso, contradictorio.

Los empleados deben adoptar nuevas formas de trabajo pero no podrán hacerlo a menos que cuenten con instrucciones claras y coherentes por parte de la dirección.

Por eso, conviene establecer pautas y procedimientos operativos muy específicos tanto para limitar la exposición y garantizar la protección de los empleados, como para adaptarse a las nuevas exigencias sanitarias.

Al mismo tiempo, los clientes también reclaman información sobre la forma de actuar de las empresas, procedimientos de limpieza, medidas de protección, etc.

Z

Desarrollar un plan de contingencia.

Un plan de contingencia supone definir las medidas técnicas, humanas y organizativas necesarias para garantizar la continuidad del negocio. Supone planificar, actuar, comprobar y corregir.

Se identifican las amenazas que pueden influir en la continuidad del negocio y se definen las medidas más adecuadas para atajar o minimizar estas amenazas, así como, los recursos necesarios para llevarlas a cabo.

Z

Reconsidera tu estrategia de marketing y cómo puede cambiar el comportamiento del cliente hasta que la crisis remita.

Con el negocio cerrado o con la caída de la demanda, la estrategia de marketing debe adaptarse a los cambios que se están produciendo, no solo en el comportamiento del consumidor sino también en su forma de pensar, de sentir y de actuar ante la crisis.

Cuando sus necesidades cambian, el enfoque de las empresas también debe hacerlo.

Z

Considera formas de llegar a tu base de clientes.

El desarrollo de los acontecimientos, como el aislamiento de los ciudadanos en sus casas y el miedo, puede hacer que tu base de clientes se comporte de una forma diferente.

Prefiriendo en este momento la atención a domicilio, por ejemplo en el caso de una peluquería, la compra telefónica, el envío a domicilio, la recogida en la acera o la atención telemática, aún en grupos de población como los más mayores, que no están habituados a usar la tecnología.

Z

Encuentra alternativas que funcionen para ti.

Algunos negocios pueden implementar el teletrabajo pero esto puede resultar inviable en un pequeño negocio minorista.

Sin embargo, siempre puedes encontrar alternativas que puedan funcionar en tu negocio como las llamadas telefónicas, las videoconferencias (Skype), mantenerse en contacto con los clientes a través de transmisiones en vivo (Facebook e Instagram Live, YouTube), las redes sociales, M-commerce, WhastApp, etc.

Z

Comprende tu cadena de suministro.

Es posible que, aún sin darte cuenta, muchos de tus productos se basen en piezas o componentes fabricados en países que pueden restringir su producción, de modo que debas explorar cadenas de suministro alternativas.

Z

Revisa los presupuestos de flujo de caja. 

Es importante valorar qué impacto tendrá una desaceleración del consumo en el flujo de caja para conocer tu capacidad de atender los gastos y empezar a tomar medidas al respecto, como negociar prórrogas, fraccionamientos o consultar líneas de crédito por si fuesen necesarias.

Aquí puedes acceder a información sobre cómo funcionan las Líneas ICO.

Z

Revisa los seguros comerciales.

Consulta con tu compañía para estar al tanto de las coberturas incluidas en tu seguro sobre impagos o pérdidas producidas por una interrupción de la actividad empresarial.

Z

Capacita al personal.

En previsión de que se puedan producir bajas laborales, será necesario capacitar de forma cruzada al personal para que se pueda hacer cargo de otras funciones dentro de la empresa.

Z

Recorta gastos generales.

Valora todos los costes de tu negocio y reduce gastos no esenciales.

También puede ser un buen momento para estudiar a fondo las facturas de diversos proveedores (telefonía, luz, internet…) y valorar alternativas más beneficiosas. 

Z

Reasignar mano de obra flexible a diferentes actividades.

En China, las empresas más afectadas como los restaurantes, no podían realizar sus actividades habituales, por eso, ante la disminución de ingresos, algunas empresas liberaron una gran parte de su fuerza laboral compartiendo sus empleados con cadenas minoristas que necesitaban urgentemente mano de obra para los servicios de entrega, debido al repentino crecimiento de las compras online.

Z

Cambia la mezcla de canales de venta.

La venta minorista en persona acaba restringiéndose en las zonas más afectadas, bien por la falta de clientes o por el cierre obligado de las tiendas, por lo que se deben reforzar otros canales de venta aprovechando las herramientas digitales para impulsar las ventas en línea, por teléfono, mediante las redes sociales o a través de marketplaces.

Z

Prepárate para la recuperación de la normalidad.

Al final, todo volverá a la normalidad y hay que estar preparado.

Puede ser un buen momento para hacer algunas lecturas sobre las futuras tendencias, los posibles cambios de hábitos del consumidor o la aparición de nuevas rutinas, la actualización de sistemas internos, mejora de habilidades e, incluso, el diseño de nuevos productos o servicios de cara a la recuperación.

Z

Espera diferentes velocidades de recuperación en diferentes sectores.

Los diferentes sectores y grupos de productos se recuperan a un ritmo diferente, por lo que, requieren distintos enfoques.

Las políticas regionales de salud pública, la dinámica de la enfermedad y la orientación de las administraciones públicas, crearán movimientos de recuperación que varían según la ubicación.

Por otro lado, los posibles cambios en la forma de pensar y actuar del consumidor pueden suponer un cambio de preferencias futuro, en cuanto a los artículos de consumo.

Z

Busca oportunidades en medio de la adversidad.

Aunque, la crisis afecta a todos los sectores, también se está produciendo un aumento de la demanda en áreas específicas.

Las nuevas necesidades de los clientes también crean oportunidades de innovación para quien se enfrenta a las crisis de una forma más adaptativa que defensiva.

Es probable que algunos cambios en los hábitos del consumidor persistan más allá de la crisis.

Aún es pronto para saber qué nuevas rutinas emergerán de todo esto, pero puede ser un buen momento para plantearse ciertos cambios.

Indudablemente, surgirán muchas lecciones de vida de esta crisis que nos ayudarán a estar más preparados, al ser aún más conscientes de que, en un mundo tan cambiante como el actual, el enfoque adaptativo, la rapidez para aprender, interpretar la realidad y actuar, deberían ser prioritarias y aplicarse más allá de la gestión de la crisis.

Esperamos que esta situación se resuelva de la mejor manera posible y con los menores costes humanos y económicos, aunque sin duda, supondrá un enorme reto para todos, no solo por el alcance real que puede tener la enfermedad sino también, por su impacto económico y social, así como por las repercusiones psicológicas y la incertidumbre ante lo que pasará superada la crisis.

Mucho ánimo!!!

Pin It on Pinterest

Share This