Promociones constantes, rebajas cada vez más adelantadas, guerras de precios… ¿Cómo puede el pequeño comercio enfrentarse a los retos de la rentabilidad minorista?, en otras palabras… ¿Cómo puede la empresa comercial ser más rentable?
Tras un periodo de cambios sin precedentes, la industria minorista se enfrenta a un entorno donde el margen comercial se ve cada vez más presionado.
Los minoristas siguen compitiendo entre sí, pero también se enfrentan a nuevos modelos comerciales con menos costos o mayores volúmenes de ventas, capaces de seducir al consumidor con ofertas constantes.
¿Te preguntas qué habilidades comerciales necesitas para gerenciar y desarrollar tu propio negocio minorista con éxito?
Tener un negocio implica desarrollar una serie de actividades que conduzcan a obtener ingresos a cambio de satisfacer las necesidades del cliente y esto que parece tan simple, en realidad no lo es.
Sobre todo, cuando hablamos de un pequeño negocio donde el propietari@ asume la gerencia, las ventas, las compras, el marketing, los recursos humanos… Tienes que hacerlo todo; vender, comprar, organizar, dirigir y, a veces, hasta limpiar.
Por eso, es necesario desarrollar una serie de capacidades que te ayuden a ser versátil y completo.
La transformación y expansión de la industria minorista ha sido tan importante que las prácticas de hace 10 años son casi irreconocibles en comparación con el retail actual, los pilares estratégicos de la empresa minorista han cambiado.
Los consumidores tienen nuevas y numerosas opciones, pueden comparar precios y realizar compras desde el móvil, desde el sofá o desde la tienda física, donde pueden probar y tocar, tienen información y poder.
Pero, por muy difícil que el panorama se presente, lo cierto es que muchos minoristas también están cosechando las recompensas del cambio, mediante el empleo de prácticas clave, se están posicionando para prosperar en este ambiente, construyendo las bases que faciliten su crecimiento, competitividad y en, última instancia, el éxito.
La gestión de inventario se ha convertido en un factor crítico del éxito en el retail actual.
Todos los negocios quieren vender algo al cliente que entra por la puerta y para ello es necesario tener lo que están buscando.
El stock de mercancía de un negocio es dinero inmovilizado, cuanto más inventario tiene un negocio menos flujo de efectivo existe para otras cosas.
Las estrategias para la optimización de la gestión de inventario suponen un equilibrio entre contar con la mercancía necesaria para aumentar las ventas y no pasarse, para disminuir los costes, es decir, tener suficiente producto para atender la demanda del cliente y vender todo el producto que has comprado, solo así podremos aumentar los ingresos y los márgenes.
Servicios: no puedes verlos, ni tocarlos, ni sacarlos de la caja para una demostración. Entonces… ¿Cómo venderlos? ¿Cómo hacer marketing de servicios.
La naturaleza intangible de los servicios supone un importante desafío para el marketing y las ventas, así como para el cliente potencial, que siente el riesgo de no saber realmente lo que está comprando hasta después de entregado el servicio.
Sin embargo, el entorno de las ventas ha cambiado las cosas.