reinventar tu negocio

Reinventar tu negocio es necesario para crear una empresa competitiva y próspera, sobre todo si empiezas a notar las primeras señales de alerta.

Si deseas permanecer en el mercado a largo plazo, debes preparar una estrategia de reinvención.

La única constante en el mundo de las pequeñas empresas de hoy, es el cambio perpetuo y son aquellos empresarios que anticipan y se adaptan al cambio quienes tienen éxito, aquellos que innovan y se reinventan a sí mismos, son los que perduran a largo plazo.

Esta reinvención es necesaria desde el principio de cualquier negocio, siempre que el mercado evolucione más rápido que él.

Por supuesto, cuando tus ventas han bajado, el tráfico es lento, o has perdido el entusiasmo, puedes haber llegado a un momento donde tu modelo de negocio ya no funciona y necesitas cambiar de dirección, para mantener tus puertas abiertas.

Un pequeño negocio está sometido a muchas influencias, la comercialización, los productos o los servicios pueden quedarse obsoletos, también puede suceder que la competencia esté apretando fuerte y te sientas asfixiado.

En realidad, no importa la razón, cuando lo que haces ya no funciona es hora de reinventar tu negocio antes de que sea demasiado tarde.

Lo cierto es que, tarde o temprano, incluso las empresas más exitosas se quedan sin espacio para crecer y están obligadas a reinventarse periódicamente.

Las consecuencias de no hacerlo son nefastas para cualquier organización y las posibilidades de recuperación, cuando se llega demasiado tarde, son desalentadoras.

Las explicaciones de este estancamiento de muchos negocios son muy variadas, problemas de gestión, leer erróneamente los gustos del consumidor o un enfoque inadecuado del negocio.

En todo caso, siempre hay algo en común en el estancamiento, no arreglar lo que claramente se va rompiendo en una empresa y no hacerlo, no porque no se sepa o no se pueda, sino porque se espera demasiado tiempo para adaptarse a lo que realmente sucede en el mercado.

 

 

Aquellos negocios que no cambian y se reinventan, mueren.

Por eso, estar abiertos al cambio es fundamental para el éxito.

¿Qué haces cuando no estás realmente content@ con tu negocio? 

Pregúntate:

¿Qué quieres para tu negocio y para tu vida?

¿Cómo te sentirías al conseguirlo?

¿Que necesitas para llegar?

Para la mayoría de los dueños de negocios que han dedicado años y mucho esfuerzo en construir su marca y desarrollar una base de clientes, desechar todo eso, para reinventarse, parece una locura.

Y si se hace de forma improvisada y al azar, probablemente lo sea.

Pero hay muchas razones para modificar el modelo de negocio o probar uno nuevo y cuando se hace atentamente, puede ser la mejor decisión comercial que se pueda tomar.

La reinvención empresarial es ese proceso a través del cual remodelar tu modelo comercial y las estrategias de negocio.

Reinventar no significa necesariamente comenzar de cero, la remodelación de tu negocio puede significar, simplemente, la utilización de nuevos métodos que te permitan ser mejor que antes.

Se trata de ver lo que no funciona bien en tu negocio y solucionarlo.

Esto puede ser:

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No tener los recursos necesarios para avanzar.

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No tener suficiente tiempo para hacer crecer tu negocio.

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Contar con empleados poco motivados.

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La falta de contactos para empezar a crear alianzas.

Cada pequeña empresa tiene sus desafíos, pero solo las más inteligentes se enfrentan a esos problemas de frente y buscan soluciones.

Por eso, es fundamental reservar tiempo para hacer una lista de los problemas y luego, uno a uno, pensar en la manera de arreglarlo.

Tú eres quien mejor conoce tu negocio y, a veces, solo con escribir los problemas y las posibles soluciones, es suficiente para empujarnos a cambiar.

La economía global y los cambios tecnológicos han constituido un ecosistema donde el cambio es más rapido y más frecuente que nunca antes y para la pequeña empresa, sus competidores tienen muchas menos barreras para el avance.

Por tanto, es necesario estar abiertos a la reinvención para encontrar fuentes de ingresos nuevas, significativas y sostenibles.

 

La era digital castiga a los estáticos.

 

Colocar en un sitio de comercio electrónico una línea de productos o digitalizar una experiencia de cliente, no supone realmente una reinvención.

La reinvención es un replanteamiento del negocio en sí mismo.

Es necesario hacerse preguntas importantes.

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¿Tus clientes cambian más rápido que tu negocio?

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¿Aprenden más rápido que tú?

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¿Buscas oportunidades y estás motivado para aprovecharlas o esperas que las crisis te abran los ojos para actuar?

Fíjate, por ejemplo, en la evolución de Netflix.

De ser una compañía que alquilaba DVD, paso a transmitir entretenimiento por una suscripción mensual y de ahí a crear su propio contenido, esto está muy alejado de lo que supone un pequeño negocio, pero es un excelente ejemplo de reinvención continua.

La reinvención requiere un compromiso significativo.

Ya no estamos en un periodo de cambio rápido, ahora estamos en un punto de inflexión donde lo único seguro es la transformación.

 

Es importante entender que no vamos a volver al pasado y que no puedes pararte, no puedes seguir haciendo lo de siempre y esperar prosperar.

 

La única forma de sobrevivir es redefinirlo todo.

Esto significa aprovechar la oportunidad de reescribir tu propia historia, antes de que lo haga un competidor.

Reinventar, siempre ha sido una estrategia poderosa pero en el pasado era una opción, hoy es un imperativo, vivimos en un contexto único que nunca antes hemos visto.

En el pasado, estabilidad y cambio, eran dos estados opuestos, cuando tenías estabilidad lo hacías a pesar del cambio.

Hoy, el cambio en sí mismo es una parte de la estabilidad, solo se puede lograr estabilidad adoptando el cambio como un estado continuo y permanente.

 

Es hora de dejar de llorar por los “buenos tiempos” y empezar a reinventar los nuevos.

 

¿Es hora de reinventar tu negocio?

Es fácil seguir adelante sin darnos cuenta del estado de las cosas, hasta que ocurre algo que nos despierta y entonces vemos un elefante en la habitación que no sabemos por dónde abordar.

Por eso, es conveniente estar atentos a las señales que pueden indicarnos si nos estamos quedando rezagados.

Por supuesto, las caídas de ventas son una señal que todos detectamos rápidamente, pero antes de que esto ocurra podemos investigar las tendencias del mercado y tenerlas en cuenta.

Podemos escuchar activamente a nuestro público, tanto lo que dice como lo que no dice pero hace, para conocer sus preferencias.

Podemos evaluar lo que necesitamos para mantenernos conectados con el mercado.

Podemos estudiar qué hace la competencia y qué no está haciendo, para detectar oportunidades.

Estos puntos son necesarios para decidir cuándo necesitamos un cambio porque empiezas a quedarte atrás.

Como sabes, existen unos pilares fundamentales de la empresa que siempre debes proteger.

La esencia del negocio, el conjunto de capacidades que permiten que todo el negocio funcione de forma efectiva.

El núcleo de la empresa es la propuesta de valor basada en la estrategia, que se fundamenta en las personas, los procesos y la tecnología.

Cualquier transformación que no aborde estos elementos terminará por fracasar, ya que la fuerza ejercida por las prácticas habituales, acabará imponiéndose.

La propuesta de valor es el valor que brindamos a los clientes, ya sean nuevos o existentes, a través de nuestro modelo comercial.

Es crucial identificar y evaluar cuáles son los activos más importantes con los que contamos para aportar valor al cliente y, por supuesto, comprender lo que los clientes realmente quieren o necesitan.

Esto puede ser sorprendentemente difícil de hacer en la práctica, por ejemplo, el valor que Amazon proporcionó originalmente no fue la venta de libros en línea, sino la conveniencia y la selección sin precedentes, comprender su verdadera fuente de valor le permitió expandirse más allá de los libros.

Las personas siempre son el eje fundamental de una empresa, su principal activo, la actitud y el reconocimiento de las habilidades necesarias para afrontar el cambio, son esenciales para el éxito.

Asegúrate de que la cultura de tu empresa aliente nuevas conductas, recompense actitudes y genere motivación.

No es fácil dejar atrás hábitos que nos llevan acompañando mucho tiempo, pero la reinvención, a veces, lo exige.

Una de las grandes tentaciones es acondicionar un poco los procesos de toma de decisiones, la forma de hacer las cosas, en lugar de repensarlos.

Una buena forma de abordar este proceso es identificar el viaje del cliente y trazar los puntos del contacto, los procesos y las habilidades necesarias para cumplirlos, sin importar lo que ya está en marcha.

Está claro que uno de los grandes retos para el pequeño comercio, hoy en día, es abordar la reinvención digital del negocio donde la tecnología es clave.

Sin embargo, es necesario asegurarse de que cada inversión en tecnología responde a necesidades claras y sólidas.

4 Pasos para reinventar tu negocio

Las razones que empujan a una pequeña empresa a un cambio, pueden ser muy variadas.

No solo el hecho de que las cosas no vayan como uno quiere o ver cómo el mercado está cambiando, son los detonantes.

Son muchos los pequeños negocios que se rigen por un modelo de autoempleo, cuyos propietarios quieren hacer avanzar para tener más tiempo, más recursos o liberarse de determinadas tareas que aborrecen.

Reinventar un negocio supone, también, cambiar tu forma de pensar.

La naturaleza humana suele resistirse al cambio.

El cambio es amenazante porque se asocia a la incertidumbre, el autoexamen y la pérdida de control, pero a la vez también significa posibilidad, progreso y mejora.

Cambiar nuestra percepción sobre el cambio, nos permite utilizarlo para nuestro bien.

En realidad, lo que más nos incomoda del cambio es el miedo.

Una forma de superar el miedo es reemplazarlo por el por qué, el motivo que hay detrás del deseo de cambiar, la poderosa causa que nos motiva a cambiar.

Esta será la gran fuerza que impulse tu cambio de mentalidad, que te permita cuestionar lo que haces y pensar en cómo podrías hacerlo mejor.

Averigüa hacia dónde va tu mercado y si vas en la misma dirección. Sigue al consumidor.

Echa un vistazo a tu negocio y piensa en lo que necesitas para llegar a tu mercado.

Ten presente que, muchas veces, no se trata de ponerlo todo patas arriba, la reinvención debe estar respaldada por datos y procurar no confundir al cliente, ni al equipo.

Y sobre todo, sea cual sea el cambio, asegúrate de proteger la esencia del negocio, el alma que fundamenta el por qué de su existencia.

Estos 4 pasos te ayudarán a dominar la reinvención de tu negocio.

Busca las señales.

 

Muchos pequeños negocios ante la desaceleración, recurren a campañas de marketing, promociones o descuentos.

Pero, si no empiezas a reparar lo que realmente está roto, solo encontrarás una solución a corto plazo.

Por eso, lo primero debe ser buscar las razones de lo que está ocurriendo, detectar la raíz de los problemas, determinar la razón por la cuál tu negocio se está retrasando o disminuyendo.

Cuanto mejor analices los problemas, más fácil será encontrar las soluciones.

Si cuentas con un equipo, organiza una reunión para discutir los hechos y pídeles que aporten ideas sobre lo que puede ir bien para reinventar el modelo comercial.

Aprovecha los datos de tu negocio para identificar las áreas de mejora.

¿Tienes suficientes clientes?

¿Conviertes suficientes clientes en compradores?

¿Alcanzas el objetivo de ticket medio?

¿Logras la cifra de ventas esperada?

¿Mejoras la rentabilidad?

Una vez que identifiques y analices los indicadores de tu negocio, sabrás por dónde se están escapando tus ventas y podrás planificar los primeros cambios.

Permanecer atentos a los comentarios de los clientes, también te va a proporcionar pistas para orientarte.

Céntrate en lo que importa, al estudiar de forma objetiva los datos, podrás enfocarte en lo importante y serás capaz de ver nuevas oportunidades y desafíos.

Por supuesto, hay que ser práctico, cualquier cambio implica un riesgo.

Por eso, es necesario tener en cuenta tus capacidades y debilidades, análisis DAFO, para llevar a cabo un plan de acción realista y estar preparado económica y emocionalmente.

Elabora una estrategia para superar los obstáculos.

 

Después de tomar la decisión de cambiar, debes decidir qué tipo de cambio es necesario para alcanzar tus objetivos… ¿Qué hay que hacer mejor?, ¿Basta un pequeño ajuste o necesito algo más radical?

Toca focalizarse en las soluciones, comenzar una lluvia de ideas sobre cómo reinventar tu negocio para superar los retos.

Una vez que dispongas de unas cuantas ideas, tendrás que focalizarte en una, la que consideres más apropiada para tu marca.

Por ejemplo, si tu industria se ha saturado con empresas de la competencia puedes considerar la idea de desarrollar un nicho.

Busca formas de utilizar tus conocimientos, tu experiencia, tus recursos, todo lo que has ganado durante años, para crear algo que los clientes quieran o necesiten.

Si tu obstáculo es encontrar nuevos clientes piensa en formas de llegar a nuevos segmentos demográficos, aunque una campaña de marketing dirigida a un público específico puede funcionar, es posible que necesites añadir nuevos productos o servicios como parte de la reinvención.

Prueba la nueva dirección y haz el cambio.

 

Una vez que has pensado, detenidamente, cuál va a ser tu línea de actuación, crea un plan que te permita poner a prueba tu estrategia.

Siguiendo los ejemplos anteriores, puedes comenzar con una nueva oferta de productos y ver que tal son recibidos o hacer una campaña de comunicación en redes sociales centrado en un nicho.

Después del periodo de prueba, evalúa los resultados y haz los ajustes necesarios antes de comprometerte con esa estrategia.

A veces, la reinvención supone ejecutar dos modelos de negocio a la vez durante un tiempo.

Puede ser abrumador y requiere paciencia y entrega.

Corre la voz.

 

La mejor reinvención del mundo no tendrá éxito si nadie se entera.

Habla sobre los planes que llevaste a cabo para reinventarte, cuenta tu historia, tu inspiración, tus motivos.

Encuentra socios, asóciate con otros negocios o personas que puedan promocionar el tuyo.

 

Las reinvenciones en las pequeñas empresas también tienen que ver con la marca.

Cada pequeña empresa tiene algo que la hace única y mostrar esto es crucial para el éxito continuo.

La ejecución del plan y el desempeño, son importantes, pero nunca dejes de lado trabajar tu marca, la marca es todo.

Reinventar la marca puede resultar agridulce para los propietarios de pequeños negocios de toda la vida, al tener que dejar de lado el modelo que tanto trabajo costó construir.

A veces, el fracaso en los negocios es un gran aliado, al permitirte ver la situación, volver a mapear y descubrir cómo arreglarlo.

En muchas ocasiones, se necesita fracasar para poder ser un éxito.

Desde luego, reinventar un negocio requiere esfuerzo pero con las estrategias adecuadas, el proceso de reinvención puede ser algo necesario, natural y hasta agradable.

Encuentra buenas ideas utilizando la técnica SCAMPER

A menudo, puede resultar difícil encontrar nuevas ideas cuando se intenta mejorar un negocio.

Aquí es donde las técnicas creativas de lluvia de ideas, como SCAMPER, pueden ayudar.

SCAMPER significa:

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Sustituir.

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Combinar.

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Adaptar.

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Modificar.

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Poner en otro uso.

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Eliminar.

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Reordenar.

Utiliza la herramienta haciendo preguntas sobre tu objeto de estudio, puede referirse a productos, servicios, procesos, personas, modelo comercial…

SCAMPER es fácil de usar.

Veamos algunas de las preguntas que podrías hacer sobre el tema que quieres examinar:

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Sustituir.

¿Qué productos, servicios o recursos… puedes cambiar para mejorar?

¿Qué otro producto, proceso… podrías utilizar?

¿Qué normas podrías sustituir?

¿Podrías usar ese producto, servicio, proceso, persona… en otro lugar o como sustituto de otra cosa?

¿Qué pasaría si cambias tus sentimientos o actitud a esa cosa?

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Combinar.

¿Qué pasaría si combinas ese producto… con otro para crear algo nuevo?

¿Qué pasa si combinas propósitos u objetivos?

¿Qué podrías combinar para maximizar los usos del producto…?

¿Cómo podrías combinar talento y recursos para crear un nuevo enfoque?

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Adaptar.

¿Cómo podrías adaptar o reajustar en ese producto… para servir a otro propósito o uso?

¿A quién o qué podrías emular para adaptar ese producto…?

¿Qué otras cosas se parecen a tu producto…?

¿En qué otro contexto podrías poner tu producto…?

¿Qué otras ideas podrías usar como inspiración?

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Modificar.

¿Cómo podrías cambiar la forma, el aspecto o la sensación del producto…?

¿Qué podrías agregar para modificar el producto…?

¿Qué podrías destacar o resaltar para crear más valor?

¿Qué elemento de ese producto… podrías fortalecer para crear algo nuevo?

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Poner o dar otro uso.

¿Puedes usar ese producto… en otro lugar, quizás en otra industria?

¿Quién más podría usar el producto…?

¿Cómo se comportaría ese producto… de manera diferente en otro entorno?

¿Podrías reciclar los residuos de ese producto… para hacer algo nuevo?

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Eliminar.

¿Cómo podrías simplificar ese producto…?

¿Qué características, partes o reglas podrías eliminar?

¿Qué podrías atenuar?

¿Cómo puedes hacer que sea más pequeño, más rápido, más ligero o más divertido?

¿Qué pasaría si lo divides en partes? ¿Qué tendrías en su lugar?

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Reordenar.

¿Qué pasaría si secuenciases las cosas de forma diferente?

¿Qué pasa si tratas de hacer lo contrario de lo que estás haciendo ahora?

¿Qué componentes podrías sustituir para cambiar el orden de ese proceso…?

¿Qué roles podrías cambiar?

¿Cómo podrías reorganizar el producto…?

El objetivo es generar tantas ideas como sea posible, las que resulten poco prácticas o inadecuadas para tu negocio, serán desechadas más adelante.

Estudia las respuestas que surgieron, destaca las que resulten más viables y explóralas más.

Tienes todo lo que necesitas para reinventarte. Infografía

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