Como propietari@ de una tienda minorista tienes muchas responsabilidades y desempeñas un papel fundamental en el éxito de tu negocio. Además, los roles que asumes son numerosos y, según te vas adaptando al escenario comercial, van en aumento. Una de las responsabilidades más decisivas para los resultados de tu negocio es la gestión de equipos comerciales.
¿Sabías que más del 80% de los compradores que tienen un problema con un minorista, nunca se lo dicen?
¿Por qué es tan importante la comunicación visual de tu negocio? Saber cómo hacer un cartel publicitario, la señalización en la tienda, el etiquetado de productos…
Para comenzar un proceso de compra, la gente necesita saber al menos dos cosas: que tu negocio existe y dónde puede encontrarlo.
Para atender estos dos objetivos una de las posibles acciones es la realización de carteles publicitarios, lo que podría utilizarse en publicidad exterior como vallas, letreros luminosos, marquesinas, medios de transporte público, video pantallas, lonas para fachadas, banderolas, muros… También en medios de comunicación tradicional (Diarios, revistas, televisión…). En Internet y redes sociales, actos de patrocinio, guías y directorios, folletos, catálogos, ferias y exposiciones, juegos promocionales, tarjetas de fidelización, etc.
Un trabajo que muchas personas intentan obtener, creyendo que se trata de algo que no requiere de demasiada experticia, es el de vendedor.
Algunos les llaman asistentes de compras, pero la realidad es que, ese trabajo, por sencillo que pueda lucir desde afuera, no significa precisamente que lo sea.
De hecho, si las tiendas o negocios minoristas invierten más en la capacitación de este personal, pueden ver un cambio significativo en sus ventas.
Las habilidades de liderazgo de la gerencia en un negocio minorista, son decisivas para que el equipo de empleados ofrezca lo mejor de sí mismo al cliente, lo que se traducirá en satisfacción y ventas.
Sin embargo, se trata de una misión compleja, demasiado estrictos y pocos querrán trabajar en esa empresa, demasiado relajados y la tienda puede convertirse en un patio de colegio, donde cada uno hace lo que le da gana.