plan de negocio

Un plan de negocio minorista puede ser un documento complejo de varias páginas creado con un software especial o una página arrancada de un cuaderno. El propósito de tu plan de negocios determinará cuánta información debe incluirse y qué formato utilizar.

A la hora de obtener financiación externa, un plan de negocios elaborado al detalle, puede ofrecer mejores oportunidades para convencer a los posibles inversores o al banco.

En cualquier caso, el comercio es una industria extremadamente competitiva y un negocio puede tomar diversas direcciones, por lo que, para tener una confianza realista de destacar en una industria tan concurrida, es necesario un plan de negocio sólido.

Independientemente de que se trate de un nuevo proyecto o se lleve tiempo operando, un esquema simple de plan de negocios puede suponer la guía general que necesitas, no solo para describir lo que deseas lograr sino para definir cómo alcanzarás esos objetivos.

De esta forma, un plan de negocios puede ayudarte a aclarar estrategias, identificar obstáculos, decidir qué recursos necesitarás y evaluar la viabilidad de tus ideas o planes de crecimiento antes de comenzar.

 

 

Cuando empiezas un negocio, tu lista de tareas pendientes tiene un kilómetro de largo y muchas, resultan más atractivas que desarrollar un plan de negocios; fotos de productos, campañas publicitarias, cuentas en redes sociales, decoración del local… Sin embargo, much@s fundadores encuentran valor en dar un paso atrás para investigar su idea y el mercado al que se dirige.

Pocas cosas hay más intimidantes que una página en blanco, por eso, empezar con un esquema estructurado con los detalles clave de lo que debe incluirse en cada sección, resulta un buen comienzo. Para ayudarte, hemos reunido una descripción general que te sirva de guía para dar los primeros pasos.

Ya sea que quieras un montar un escape room, un restaurante, un negocio de comida para llevar, una inmobiliaria, cafetería, gimnasio, tienda de ropa, salón de uñas, pastelería, heladería, tienda ecológica, peluquería, centro de estética, lavandería, librería, carnicería, herbolario, frutería, zapatería, taller mecánico, fotografía, bisutería, lavado de coches… Sea una tienda física o un negocio online, desde los más tradicionales a los más innovadores, todos necesitan que el tiempo y el capital invertidos, generen un retorno positivo de la inversión.

En el caso de los negocios ya consolidados, el problema es adaptarse a los cambios del mercado.

Algunos minoristas creen que un pequeño retoque en la propuesta de valor será suficiente pero, también es necesario hacer mejoras en el modelo operativo como parte fundamental del modelo comercial.

La propuesta de valor es la oferta diferenciada que haces a tus clientes, compuesta por:

  • El producto o servicio, su variedad, calidad, etc.
  • La experiencia de compra del cliente, incluido el diseño de la tienda y la disposición de la mercancía.
  • El modelo de fijación de precios y los servicios de valor añadido.

El modelo operativo, por su parte, respalda todo lo anterior permitiendo que tu negocio cumpla con ese compromiso. Incluye los modelos de costos (abastecimiento y almacenamiento), la estructura de la cadena de valor (distribución, logística, producción, marketing y ventas) y los procesos organizacionales.

Mejorar solo algunos elementos en uno de esos pilares del modelo de negocio, no es lo mismo que optimizar el modelo de negocio completo, identificando a tus clientes objetivos, sus expectativas y sus patrones de compra.

Luego podrás desarrollar una propuesta de valor adaptada al cliente objetivo y un modelo operativo que permita entregar ese valor de manera efectiva.

Un modelo de negocio desarrollado de esta forma, evoluciona con los cambios del entorno y sigue alineado con las necesidades de los consumidores.

Pero, vayamos por partes.

Un plan de negocio es un documento que describe la información necesaria sobre una empresa minorista, sus productos o servicios, cómo gana o ganará dinero, su modelo de operaciones, su financiación y muchos otros detalles esenciales para el éxito. 

Piensa en ello como una hoja de ruta que muestra qué es el negocio y cómo planea crecer.

Es el plan estratégico de tu empresa que explica cuál es tu idea de negocio, estableciendo tus objetivos y cómo vas a alcanzarlos en el entorno en el que operas.

Por lo general, es el primer paso para poner en marcha tu negocio minorista y se puede utilizar para obtener inversores, subvenciones, préstamos u otros fondos para la empresa, antes de abrir sus puertas.

Aunque, en un primer momento supone adivinar el futuro con todo lo que ello conlleva, en realidad, su valor radica en que te obliga a poner negro sobre blanco las ideas abstractas que están en tu cabeza, a relacionar causas y efectos, a enfrentarte a la cruda realidad y asignarle cifras concretas a tus propuestas.

¿Por qué cada minorista necesita hacer un plan de negocios?

Por supuesto, es posible desarrollar un negocio con una buena idea y un poco de suerte pero, es más probable que tenga éxito con un plan comercial sólido que guía tus decisiones.

Investigar para elaborar tu plan, te ayudará a determinar los productos o servicios financieramente viables que tienen demanda.

Un plan de negocios te ayudará a obtener financiación para tu proyecto pero, cuando no estás interesado en un préstamo bancario o encontrar inversores… ¿Sigue siendo importante invertir tiempo en elaborar un plan de negocio?

Es tentador sumergirse en la ejecución cuando estás entusiasmad@ con un nuevo negocio o proyecto de mejora. Además, pasar a la acción es fundamental para hacer que las cosas ocurran pero, tomarse un tiempo para elaborar el plan de negocio, supone un ejercicio de reflexión para plasmar tus pensamientos en papel, resolviendo, de manera estructurada, una serie de detalles que serán decisivos para el buen funcionamiento del negocio.

Siempre tendrás que hacer modificaciones pero, rectificar en los pilares básicos del negocio puede resultar mucho más costoso que apoyarse en una investigación previa que fije las bases de tus ideas y te enfrente con la realidad del entorno.

Hay tres elementos que debes considerar como parte de un proceso de planificación empresarial:

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La ubicación en un negocio minorista es uno de los aspectos más importantes de tu modelo de negocios. Contar con un plan previo te ayudará a pensar en la ubicación más viable y en sus implicaciones en los costes.
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Clientes. Al crear tu plan de negocios, tendrás que investigar a tus clientes potenciales. Documentar quiénes son, cómo se comportan y en qué circunstancias comprarán en tu negocio. Esta investigación hará más fácil determinar los productos o servicios a comercializar, el stock necesario, los precios que están dispuestos a pagar y cómo promocionar eficazmente tu negocio entre los clientes objetivo.

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Modelo de precios. Una gran parte de cualquier plan de negocios son las cifras que incluye. Como parte del proceso de planificación, tendrás que investigar a tu competencia y sus precios, así como todos los gastos en que incurrirá tu negocio. Esto te ayudará a ser más realista en cuanto a las finanzas.
Pero, un plan de negocio también te aporta otros beneficios:
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Te ayudará a determinar tu propuesta de valor única, identificar amenazas y desafíos a los que tendrás que enfrentarte y encontrar soluciones y estrategias para superarlos.
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Te aporta claridad sobre lo que necesitas, hace tangible tu idea. Desarrollar un negocio supone múltiples pasos, por lo que una hoja de ruta nos ayuda a descubrir lo que debemos priorizar para hacer despegar el negocio. Muestra el orden de cada paso, hace más concreta y asumible una idea grande y abstracta.
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Sin un plan, el exceso de costes y los retrasos, están casi garantizados porque será difícil comprender el alcance total del trabajo a realizar y ajustar la inversión de tiempo y dinero en consecuencia.
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Te obligará a establecer objetivos a corto y largo plazo, lo que supone que no te acomodes y sigas avanzando.
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Puedes usarlo para evaluar tu desempeño comparando los resultados reales con las previsiones establecidas en el plan.

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Podrás probar si la idea de negocio es viable, descartando malas ideas que supondrían una pérdida de tiempo y dinero. El proceso de elaboración del plan te hará descubrir los obstáculos o inconsistencias de tu modelo de negocio.
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Aumenta las probabilidades de tener éxito. Cuando se empieza un proyecto, es fácil fijarse solo en los aspectos más positivos. Un plan de negocios te sitúa frente a la realidad, llamando tu atención en asuntos como las finanzas, las cuestiones operativas y la estrategia de marketing. 
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Mejora la gestión de tu empresa. Debido a la naturaleza dinámica de los negocios, es probable que tu tienda evolucione y crezca con el tiempo, lo que puede resultar desafiante cuando no tenemos una guía en la que apoyarnos, dando lugar a situaciones improvisadas, a seguir modas sin ningún fundamento o a que nuestro negocio quede fuera de control.
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Un plan de negocios te ayuda a mantenerte encaminado hacia tus objetivos y a tomar las decisiones más acertadas para lograrlos.
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El plan de negocio es una de las formas más fáciles de transmitir tus ideas a los nuevos empleados y construir confianza.
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Facilita las asociaciones con otras empresas al proporcionar una visión general más clara de tu modelo de negocio.
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Te ayudará a detectar las brechas en las que necesitarás ayuda o, al menos, mejorar tus habilidades antes de que se conviertan en problemas.
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Cuando tu objetivo es escalar un negocio existente al siguiente nivel, el plan te ayudará a comprender lo que debe suceder, los pasos que hay que dar y a establecer un cronograma para abordar cada tarea.
En resumen, si estás buscando una forma estructurada de exponer tus pensamientos y compartir tus ideas con personas que pueden tener un gran impacto en tu éxito, un plan de negocios es un excelente punto de partida.

¿Cómo hacer un plan de negocio?

Iniciar y administrar un negocio minorista exitoso empieza con un plan para trazar la forma de hacerlo realidad… ¿Cómo será tu negocio? ¿Quiénes son tus clientes? ¿Cómo vas a ganar dinero? ¿Cómo hacerlo crecer? 

Un plan de negocio demasiado complejo puede requerir una cantidad de tiempo y recursos que ahora no tienes. Sin embargo, contar con un esquema básico que considere los fundamentos de la empresa, sus productos, el mercado y el presupuesto, te dará una idea de la viabilidad de tu negocio, te ahorrará gran cantidad de tiempo y dinero desperdiciado y tu empresa estará más organizada.

Si quieres elaborar un plan para una nueva idea de negocio en línea, una tienda física o para hacer crecer tu empresa actual, estos consejos te acercarán al camino de crear una base sólida para tu negocio.

Antes de nada, existen algunas pautas a tener en cuenta para minimizar el trabajo y redactar un plan de negocios efectivo, que, en definitiva, es lo que buscamos. Un plan destinado a llenarse de polvo en una estantería es tiempo y dinero tirado.

Un plan de negocio no tiene por que ser un documento aburrido, debe mostrar tu pasión y personalidad, por supuesto, junto con información específica.

Sé realista. Todos sabemos que el papel lo aguanta todo y que un plan habla de previsiones, de hipótesis que deben justificarse. Es muy poco probable que tu negocio sea rentable de inmediato, de hecho, llegar al punto de equilibrio puede tardar muchos meses.

Sé breve y conciso. El plan se  usará para administrar tu negocio y posiblemente se comparta con otros, por tanto debe ser un instrumento ágil y fácil de entender.
No olvides que tu plan debe evolucionar con tu negocio por lo que hay que actualizarlo regularmente.
Investiga. La secciones del plan se basan primero en tus ideas y visión pero, parte de la información más crucial que necesitas incluir se basa en la investigación. No te engañes, es fundamental que la información en la que basas tus decisiones sea correcta.
La estructura de un esquema básico de plan de negocio puede variar pero, los mejores planes de negocio incluyen los elementos que veremos a continuación. Ten en cuenta que cada sección es igualmente importante. 

LA EMPRESA

Resumen ejecutivo.

El resumen ejecutivo ofrece una visión general de lo que es el negocio. Por qué comenzó la empresa y sus objetivos generales. Es el típico elevator pitch o discurso de ascensor.

Puede que te resulte más sencillo definir esta sección después de haber desarrollado todo el plan pero, será lo primero que lean los interesados, por lo que, debe ser lo suficientemente persuasivo como para que quieran seguir leyendo.

Esta sección podría abordar las siguientes cuestiones:

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Sinopsis del negocio, uno o dos párrafos que detallan cuál es el negocio. Como ejemplo, vamos a suponer que queremos montar una boutique de ropa premamá premium. Podría ser algo así:

Maternité de Luxe es una boutique especializada en ropa premamá de alta calidad y diseño, para que las futuras madres puedan disfrutar de su embarazo sin renunciar a su estilo y a estar cómodas y elegantes en cualquier momento.

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Tu misión y visión.

Habla sobre el propósito de tu negocio y el objetivo aspiracional que te gustaría alcanzar. Volviendo al ejemplo, podría ser.

Maternité de Luxe nace para satisfacer las necesidades de las futuras madres que no quieren renunciar al diseño en esta etapa y buscan prendas de calidad que las hagan sentir bellas y seguras en todas las facetas de su vida.

Seremos una de las pocas opciones de lujo dentro del sector y nuestro objetivo es obtener una participación del 50% del mercado en 1 año, para convertirnos en la tienda ideal de las futuras mamás con alto poder adquisitivo.

A
El por qué detrás de todo lo que haces.

La oferta comercial de moda para embarazadas es bastante escasa, centrada sobre todo en productos básicos low cost, al tratarse de una etapa muy corta, sin embargo, este segmento sigue trabajando, haciendo deporte, acudiendo a eventos, por lo que reconocemos la necesidad de una tienda que atienda a esta consumidora que quiere verse y sentirse segura, en una etapa caracterizada por los cambios en su cuerpo y estado de ánimo.

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Objetivos de la empresas.

Crea una lista de objetivos clave que deseas alcanzar. Seguimos con el ejemplo:

Crear un ambiente de tienda acogedor que refleje la realidad de las embarazadas que no quieren cambiar su estilo de vida y desean seguir sintiéndose cómodas, atractivas y elegantes tanto en su desempeño profesional como en su faceta más personal.

Desarrollar una tienda online capaz de ampliar el área de influencia del negocio y ofrecer al cliente la comodidad y conveniencia que reclama.

Ser una tienda destino, un referente en el sector, que cubra por completo las necesidades de asesoramiento, atención especializada, calidad y calidez que el cliente reclama.

Capturar el 50% de la cuota de mercado en 1 año.

Obtener un margen de beneficio del 50% después de 1 año.

En un plazo de 5 años ampliar el número de puntos de venta a otras ciudades.

Descripción del negocio.

Después de la descripción general empezamos a definir los detalles del negocio.

 

  • Estructura y propiedad de la empresa. 
  • La estructura legal, el nombre, el logotipo, etc.
  • La ubicación del negocio. 
  • Las instalaciones. 

Activos clave.

Puede tratarse de la experiencia, contactos o habilidades especiales de los propietarios, una marca establecida, una tecnología innovadora, etc.

ANÁLISIS DEL MERCADO

Esta sección resume lo que está sucediendo en el mercado al que apuntas, desde las estadísticas de la industria hasta los segmentos de clientes objetivos y la evaluación de los competidores.

Seguramente, ya has identificado una necesidad en el mercado que no está siendo satisfecha por los competidores actuales. Esta brecha es la que pretendes llenar con tu negocio.

Investigación del mercado.

En este momento describiremos el mercado al que nos dirigimos.

Tamaño del mercado. 

Si bien la industria minorista puede parecer abarrotada, todavía hay mucho espacio para los recién llegados. Encontrar tu lugar en el mercado es fundamental para un éxito duradero y, por eso, un análisis de mercado es uno de los componentes clave del plan de negocios.

Se trata de descubrir si el mercado potencial es lo suficiente grande o si hay suficiente demanda, es decir, cuántas personas podrían comprar en tu negocio.

Si eliges el mercado equivocado o el mercado correcto en el momento equivocado, te encontrarás luchando por cada venta.

Esta investigación te ayudará a saber si tus suposiciones iniciales son correctas o te estás equivocando.

Algunas fuentes de investigación serán las estadísticas gubernamentales, asociaciones del sector, investigaciones académicas, medios de comunicación respetados que cubren esa industria… 

Una vez que conozcas el estado del sector, general y local, según el alcance de tu marca, puedes investigar las tendencias sobre productos y categorías específicas para pronosticar hacia dónde se dirige el mercado.

Incluso hacer una evaluación sobre el clima económico, la confianza del consumidor es clave en sus hábitos de compra, la deuda, la inflación, la seguridad laboral o el IPC, pueden hacer que el gasto se ralentice o aumente.

Nunca dispondrás de la información completa, el objetivo es basar tus estimaciones en tantos datos verificables como sea posible para que tus previsiones sean lo más acertadas.

Análisis de clientes.

Habla sobre el perfil demográfico de tu cliente ideal. Edad, género, ingresos, nivel de educación, estado civil, dónde viven, dónde trabajan, etc.

También debes profundizar en el perfil psicográfico de tus clientes ¿Cuáles son sus desafíos, necesidades o deseos? ¿Dónde buscan información? ¿Dónde pasan tiempo? ¿En quién se fijan para tomar decisiones? ¿Patrones de comportamiento comunes? ¿Qué tecnología usan? ¿Cuáles son sus valores, creencias, opiniones? …

Análisis de la competencia.

Es importante buscar empresas que venden productos similares y atienden al mismo segmento de mercado ¿Quiénes son? ¿Dónde están? ¿Cómo operan?

Existen tres factores generales que puedes utilizar para diferenciar tu negocio de la competencia:

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Liderazgo en costes. Cuando tienes una ventaja en costes que te permite ofrecer precios más bajos que la mayoría a la vez que maximizas las ganancias.
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Diferenciación. Tu producto, servicio u oferta comercial ofrece algo distinto a los demás.
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Especialización. Te enfocas en un segmento o nicho del mercado muy específico.
Considera también a los competidores indirectos, aquellos que ofrecen productos sustitutivos o soluciones alternativas a los mismos problemas.

Después, piensa en la ventaja competitiva que tu negocio tiene en relación a los competidores; la ubicación, el espacio comercial, la oferta, la atención, el ambiente, el asesoramiento, la selección de productos, los precios, etc.

Análisis DAFO.

Es el momento de analizar las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de tu empresa ¿Qué es lo mejor de tu negocio? ¿En qué no eres tan bueno? ¿Qué cambios o tendencias puedes aprovechar? ¿Existen factores externos que amenazan tu capacidad de tener éxito?

PRODUCTOS Y SERVICIOS

Este módulo describe los productos y servicios que se ofrecen, cómo se proporcionan, quiénes son los proveedores, plan de crecimiento futuro de las líneas de productos, capacidad de producción, etc.

Las patentes, derechos de autor y marcas registradas también deben añadirse en esta parte.

¿Creas tus propios productos, compras a fabricantes o mayoristas?

Al describir los productos y servicios procura hacerlo de una forma simple, incidiendo especialmente en cómo se diferencian de la competencia y qué vacío llenan en el mercado.

Explica por qué tu oferta es novedosa, diferente y mejor que lo que ofrece tu competencia. Aclara qué hace que el concepto de tu negocio se destaque.

Detalla qué se puede comprar en tu establecimiento, líneas principales, accesorios, tamaños, tallas, servicios añadidos…

Si vendes una gran variedad de artículos puedes hacer una descripción más general por líneas o categorías.

Cuáles son tus proveedores, marcas, diseñadores, cuáles son las condiciones de pago, cómo administras el inventario, qué pasará con lo que no vendas, cuáles son los costes de envío, plazos de entrega, con qué frecuencia harás los pedidos…

PLAN DE MARKETING Y VENTAS

Es el momento de explicar cómo tu negocio va a participar y vender en su mercado objetivo.

Debes describir:

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Tu posición en el mercado. Qué hueco del mercado deseas cubrir.
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Tu ventaja competitiva. Las cualidades únicas de tu negocio que te diferencian de tu competencia.
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Cuál es la imagen deseada de marca y la estrategia de marca.
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Estrategia de precios. Qué estructura de precios vas a definir para cubrir los costes, qué rango de precios tendrán tus productos o servicios y qué márgenes se pretenden obtener, así como cuándo planeas alcanzar el punto de equilibrio.

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Explica también las opciones de pago disponibles, pago en efectivo, tarjeta, transferencia bancaria, a través de móvil, financiación, pago a plazos, criptomonedas…
I
Tácticas promocionales. Qué canales de publicidad y marketing utilizas para dar visibilidad al negocio, cómo vas a conseguir atraer nuevos clientes…
I
Explica también los canales de distribución, tienda física, venta por Internet, marketplaces, redes sociales, venta por correo, máquinas expendedoras…
I
Proceso de ventas y experiencia del cliente. Cómo piensas convertir a los visitantes en compradores, cómo vas a retener a los clientes actuales…
I
Alianzas estratégicas. Con quiénes vas a establecer acuerdos de colaboración para promover tu negocio.
I
Estrategia en Internet. Sitio web, ecommerce, lista de email marketing, boletines informativos, comunidad social online…
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Define los indicadores comerciales (KPI) que vas a utilizar para medir tus resultados, qué datos necesitas recopilar y cómo vas a hacerlo.

GESTIÓN Y OPERACIONES

En esta parte de tu plan de negocios necesitas describir todo lo que debe suceder para poner las materias primas en manos del cliente.

Se trata del flujo de trabajo que necesitas implementar para hacer realidad tus ideas. Es decir:

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Proveedores. ¿Dónde obtienes las materias primas que necesitas para la producción del producto o dónde se producen los productos?
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Producción. ¿Fabricas los productos, vendes al por mayor o al detalle? ¿Cuánto tiempo lleva producir los productos o recibirlos? ¿Cómo manejarías un aumento de la demanda?
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Instalaciones. ¿Dónde trabajas? ¿Planeas tener un espacio de ventas? ¿Dónde? 
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Comercialización. ¿Cómo planificas las compras y las ventas para maximizar el retorno de la inversión y satisfacer las demandas de tus clientes? ¿Cuál será el horario de apertura? ¿Cómo se exhibe el producto? ¿Cómo gestionas tu reputación?
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Cadena de suministro. ¿Cuánto producto tendrás a mano y dónde se almacenará? ¿Cómo lo enviarás? ¿Cómo realizar un seguimiento del inventario entrante y saliente? ¿Cómo gestionas las devoluciones y cambios? 
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Tecnología. ¿Qué herramientas y tecnología necesitas para estar en funcionamiento? ¿Cómo complementas las transacciones? ¿Cómo gestionas a los clientes?
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Envío. ¿Te encargarás de todas las tareas de cumplimiento o utilizarás un socio externo? 
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Recursos humanos. ¿Quiénes forman el equipo directivo y cuáles son sus roles? ¿Cuántas personas necesitas contratar y cuál es la descripción de su trabajo y la cualificación que buscas? ¿Cuál es el proceso de contratación? ¿Cuáles son tus políticas de personal, entrenamiento y capacitación, tipos de contrato, compensaciones e incentivos que reciben? 
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Desarrollo de negocio. ¿Cómo planeas hacer crecer tu negocio, aumentando las líneas de producto existentes, nuevas ubicaciones, franquiciar la marca…?
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Estrategia de salida. ¿Cómo se gestionará la salida de los copropitari@s?

PLAN FINANCIERO

Una de las partes más difíciles del plan de negocios es el Plan financiero que define el modelo de ingresos y rentabilidad de la empresa.

Por desgracia, no importa lo genial que sea tu idea, una empresa vive o muere en función de su viabilidad financiera.

Es el momento de evaluar la cantidad de capital necesario, el uso de los fondos y la proyección de ganancias esperadas para los próximos 12 meses. 

Capital necesario. 

  • Registro del negocio, gastos legales, licencias, permisos, servicios de contabilidad, seguridad social, impuestos, diseño gráfico de marca y material de marketing, etc.
  • Alquiler, fianza y seguro.
  • Remodelación del punto de venta y equipo de la tienda (decoración, expositores, señalización, iluminación, seguridad, mobiliario, ordenador, software de ventas, teléfono, instalaciones…)
  • Suministros, servicios públicos…
  • Material de oficina, embalajes y packaging personalizado.
  • Inventario.
  • Gastos de marketing y publicidad.
  • Salarios, incluido el tuyo.
  • Gastos de almacenamiento.
  • Costes de lanzar un sitio web.

Aunque las cantidades no tienen que ser exactas, sí que es necesario que se ajusten a la realidad y tengan sentido, de lo contrario, te estarás apoyando en tierras movedizas. Indica de dónde va salir ese capital, ahorros personales, préstamos de familiares y amigos, préstamos bancarios…

Previsión de ventas.

Si ya estás en el negocio puedes apoyarte en cifras pasadas, si no es así, tendrás que hacer un pronóstico de ventas. ¿Cuántos ingresos podrías obtener en tu primer año?

Punto de equilibrio.

Este análisis debe mostrar cuándo planeas alcanzar el equilibrio entre gastos e ingresos. ¿Cuánto dinero necesitas hacer cada mes para cubrir gastos?

El flujo de caja.

Este apartado es crítico para la viabilidad del negocio. Si tu dinero está inmovilizado, por ejemplo, en un inventario que no vendes o en clientes que no pagan, no podrás seguir adelante.

El flujo de caja tiene en cuenta cuándo se reciben los ingresos y cuándo se pagan los gastos.

Si el efectivo que ingresas es mayor que el que sale, el flujo será positivo pero si ocurre al revés, necesitarás un plan de financiación para mantener el negocio, por lo que es necesario identificar posibles brechas para ajustar las operaciones según sea necesario.

El seguimiento de los gastos e ingresos es una parte importante del plan para mantener los costes bajo control y establecer objetivos de ventas capaces de mantener el negocio rentable.

APÉNDICE

Finalmente, puedes añadir un apéndice con información relevante que complemente los detalles descritos anteriormente, imágenes de productos, gráficos, dibujos o planos, documentos oficiales, contratos, datos de contacto, etc.

Si piensas utilizar el documento para encontrar financiación también es buena idea añadir tu currículum, describiendo tu experiencia y habilidades especiales. 

Crear un plan de negocios requiere trabajo pero, cuando se hace bien, te prepara para el éxito porque un plan bien desarrollado aporta claridad y definición a las ideas, no deja cabos sueltos y puede atraer financiación en el caso de que sea necesaria.

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